Murió una de las “maestras fumigadas”

Tenía cáncer y había sido expuesta a fumigaciones en reiteradas oportunidades, en la escuela de San Antonio de Areco que dirigía

Ana Zabaloy, maestra y psicopedagoga dedicada a la docencia rural, miembro de la Red de Docentes por la Vida, que luchaba en contra la fumigación con agrotóxicos en las cercanías de las escuelas, murió ayer de cáncer.

El cuadro de Ana comenzó con parestesia facial, llegando a insuficiencia respiratoria. “Me pasó de llegar con cosas cargadas a las clases y encontrarme con máquinas fumigando, sin poder detenerlas. Aspiré lo que se estaba fumigando, volví con la cara paralizada y después de ese acontecimiento los chicos y sus familias empezaron a hablar de cómo fumigan en sus casas”, se escucha decir a la ex directora de la escuela número 11 de San Antonio de Areco en uno de los documentales donde se denunciaba el accionar de las empresas que arrojan glifosato desde aviones o por tierra.

Según sostuvo Sudestada, Zabaloy “sufrió en su cuerpo los efectos de venenos como el 2,4-D”. La maestra fue una férrea defensora de los derechos ambientales de los niños y docentes que asistían a las escuelas rurales donde se fumigaba y criticó con firmeza el uso de agroquímicos en las zonas cercanas.

“Somos testigos obligados del costo humano del actual sistema productivo. Vimos a nuestros alumnos sufrir los efectos de las fumigaciones en la salud, así como si la Constitución Nacional y los derechos del niño ni la mismísima ley de educación nacional no fueron aplicables a los niños de las zonas rurales ni a sus familias , todos rociados con venenos por aire y tierra.(…)Las docentes rurales somos testigos de esa impotencia y de toda la impunidad de los que producen a costa de nuestra salud, de la salud de todos”, expuso Zabaloy en una columna para revista Cítrica.

10 Junio 2019
Whatsapp
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar