Ojo con los ojos de sus gatos

La visión es uno de los sentidos mas importantes para todos los seres vivos, y en el caso de nuestras mascotas es aún más “especial”

Con sus ojos pueden visualizar situaciones de peligro, conocer la amabilidad de una persona, e incluso encontrar su alimento. Un órgano que debe siempre cuidarse para evitar accidentes y enfermedades.

Los animales son curiosos, juguetones, cazadores -entre otras cosas- y por consecuencia pueden existir accidentes en el proceso, normalmente entramos en pánico porque es una zona delicada cuando se lesiona, muchos somos sensibles de ver o tocar.

Los ojos de perros, gatos y otros pequeños animalitos deben limpiarse para evitar males mayores. Se trata de una tarea sencilla que no se debe descuidar. Hay que estar muy atentos y extremar la higiene

El ojo rojo es un síntoma común a multitud de patologías, como también lo es del glaucoma, originado por un aumento de la presión intraocular, por lo que ante cualquier patología que afecte a su mascota es recomendable visite al veterinario.

Los problemas que normalmente puedan sufrir nuestras mascotas en sus ojitos son provocadas por una conjuntivitis; a veces alérgica, o bien debido al polvo y/o contaminantes en su entorno. Aunque también existen las de tipo bacteriano, vírico o incluso fúngico. Las conjuntivitis hay que tratarlas adecuadamente (no es lo mismo, por ejemplo, una clamydiasis en gatos que un herpesvirus), si se equivoca en el correcto tratamiento etiológico, la dolencia puede progresar y agravarse.

Un caso frecuente en los ojos de los felinos son los herpesvirosis. Los veterinarios la diagnostican mediante una prueba de P.C.R. en lágrima. Además del aspecto dendrítico de sus úlceras corneales o de su queratitis refractaria, son tratadas específicamente con agentes antivíricos. De no proceder de esta manera, la dolencia en vez de mejorar, puede llegar a empeorar. Por eso es recomendable que visite al veterinario.

Pero seguimos con el ojo rojo, que es un signo de alarma que nos avisa que algo va mal. Hemos repasado que tras este cambio de color podría subyacer un glaucoma o una uveítis o diferentes tipos de conjuntivitis pero no finaliza ahí, y podremos encontrarnos con cuerpos extraños -muy frecuentes las espigas y restos vegetales adquiridos en el campo-, pestañas o cilios ectópicos, que -al estar mal colocados- rozan, produciendo irritación crónica, parásitos a modo de pequeñas larvas que recorren la conjuntiva -como la thelazia-, mala colocación de los parpados –entropión y ectropión-, ojo seco y un largo etcétera.

Podríamos estar hablando mucho sobre el ojo rojo. Pero lo mismo pasa con la secreción lacrimal o el tamaño pupilar o el blanquecino color de la pupila o la pérdida de visión. Todos estos síntomas encierran muchas posibilidades patológicas y por supuesto terapéuticas. Visite a su médico veterinario.

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