Gaza quedó al borde del colapso sanitario

Luego de la violenta represión israelí, que dejó 60 muertos y alrededor de 2.400 heridos 

GAZA. - La matanza de manifestantes palestinos perpetrada por el Ejército Israelí en la Franja de Gaza, que ayer elevó la cantidad de muertos a 60, dejó al borde del colapso sanitario a la zona, con hospitales desbordados por más de un millar de heridos de bala y el demoledor luto de los cortejos fúnebres que se acumularon tras el lunes negro, que fue repudiado de forma unánime por la comunidad internacional (ver Se extiende...).

La población seguía ayer conmocionada por la mayor matanza sufrida en el enclave desde la devastadora guerra de 2014 con Israel. Solo unos cientos de manifestantes se atrevieron a desafiar de nuevo a los francotiradores en la valla de separación, luego de siete semanas de marchas que dejaron 114 muertos y más de 10.000 heridos por la represión israelí. Miles de palestinos se concentraron en los funerales de los 60 muertos que dejó la represión de la protesta contra el traslado de la embajada Estados Unidos a Jerusalén, mientras que todo el país estuvo en huelga con protestas que se extendieron a Cisjordania y la propia Jerusalén en apoyo a las víctimas.

Fuentes sanitarias locales seguían dando cuenta, empero, de nuevas víctimas mortales, entre ellas una bebé de ocho meses que falleció debido a la asfixia producida por los gases lacrimógenos lanzados por Israel. Los hospitales estaban a su vez colapsados: “Está llegando a las urgencias una cifra de heridos 25 veces superior a la de nuestra capacidad habitual”, explicó el doctor Ayman Sahabbani, portavoz del hospital central de Gaza. Sólo el hospital central recibió más de 500 heridos de bala, entre ellos 185 en estado muy grave, mientras que la cifras de heridos que dejó el lunes negro se calcula en 2.400, la mitad por impactos de bala.

Pese a esta situación, Estados Unidos cerró filas en defensa de Israel: “Ningún país habría actuado con mayor contención”, aseguró ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la embajadora Nikki Haley, quien señaló a Irán como responsable de la situación por su apoyo a “los terroristas” de Hamás. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó también al movimiento islamista de poner “deliberadamente” a niños en la línea de fuego, y aseguró que “nosotros hemos tratado de minimizar las bajas, ellos están tratando de causar bajas para presionar a Israel, lo cual es horrible”.

Se extiende la ola de críticas a Israel

TEL AVIV.- Israel recibió ayer una ola de condenas y llamados a una investigación independiente después del baño de sangre que dejó en la Franja de Gaza, donde murieron casi 60 palestinos por disparos de su Ejército. Países como el Reino Unido, Alemania, Bélgica y Suiza reclamaron investigaciones independientes de la masacre, una propuesta realizada por el secretario general de la ONU Antonio Guterres desde finales de marzo, cuando comenzó la movilización en Gaza. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la organización Amnistía Internacional calificaron a su vez las acciones israelíes como “crímenes de guerra”. Sin embargo, la mayor tensión se instaló con Turquía, ya que ambos gobiernos expulsaron temporalmente a los representantes diplomáticos de ése país e Israel, luego de que el mandatario turco Recep Tayyip Erdogan calificara a la represión de “genocidio”.

 

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