Al menos cuatro de los chicos atrapados en la cueva fueron rescatados

Al menos cuatro de los 12 chicos que habían quedado atrapados en una cueva en Tailandia ya fueron rescatados esta mañana, según informaron las fuerzas de ese país

La operación de rescate de los 12 niños tailandeses y su entrenador atrapados en la cueva de Tham Luang, en el norte de Tailandia, empezó este domingo. 13 buzos internacionales y cinco tailandeses han empezado el trayecto para evacuar al grupo, en un viaje que durará al menos 10 horas.

"Dos de los 12 niños atrapados en la cueva tailandesa de Chiang Rai han salido ya de cueva y están siendo atendidos en un hospital", informó anteriormente una fuente oficial tailandesa a la agencia Reuters, cerca de las 9.30 hora argentina.

Las autoridades de este país han publicado un gráfico en el que detallan cómo se lleva a cabo el rescate: dos buzos acompañan a cada niño, que lleva una máscara que le cubre toda la cara. En los pasajes angostos, uno de los adultos le pasa primero la botella de oxígeno y ayuda después al niño a cruzar. En todo momento, cuerdas tendidas a lo largo de los túneles les servirán de guía. Sigue aquí la última hora en directo.

"Los dos niños están fuera. Están en el hospital que hay al lado de la cueva", dijo Tossathep Boonthong, jefe del departamente de Salud de la provincia de Chiang. "Estamos analizando su estado psicológico. No se han movido del hospital todavía", agregó Boonthong. 

La evacuación se realiza por un camino repleto de obstáculos, especialmente un pasadizo muy estrecho, que aterra a los buzos.

Escapar buceando

Se trata de una zona muy estrecha llamada "unión en T" o "intersección en T" (en tailandés, se dice "sam yak").

En este punto, el pasaje es una suerte de tubo por la que hay que escabullirse. "El pasaje, muy estrecho, sube y luego baja" y requiere contorsionarse, explicó el 2 de julio Narongsak Osottanakorn, el jefe de la célula de crisis.

Esta área está a 1,7 kilómetros de donde se encuentran los niños. Una vez que se complete este tramo, estarán a menos de un kilómetro de la tercera galería, donde los socorristas instalaron su campamento base.

Una vez allí, todavía les quedará un recorrido de cerca de dos kilómetros, pero lo peor habrá pasado para volver a reencontrarse con sus familias.

Duración del recorrido

Son más de cuatro kilómetros de recorrido con partes inundadas y estrechas.

La célula de rescate no precisó el domingo cuánto había bajado el nivel del agua, sobre todo en la temida "intersección T".

El nivel exacto del agua es la gran incógnita. Si bien la cueva se inundó por varios metros en algunos tramos, "el nivel del agua en la cueva ha continuado bajando" hasta un nivel aceptable, dijo este domingo Kobchai Boonorana, del ministerio del Interior.

Los socorristas aplazaron al máximo el momento de la evacuación y mientras, han bombeado el agua hasta reducir al mínimo las partes de recorrido submarino.

Esta semana se reveló que a un buzo experimentado le tomaban 11 horas ir y venir al lugar donde están los niños: seis horas de ida y cinco de vuelta gracias a la corriente.

Las autoridades anunciaron la salida de los buzos encargados de traerlos a las 10 hora local (03H00 GMT). Está previsto que el primer rescatado salga "hacia las 21 horas" (14H00 GMT), unas 11 horas más tarde.

Aguas turbias

Sumergirse en esta agua turbia "como el café con leche" es un gran desafío para los profesionales, explicó un buzo.

"No hay visibilidad, el espacio está encerrado", dijo Matt Fitzerald, un buzo de la Policía Federal australiana entrevistado por la agencia internacional AFP esta semana. Se las arregló para bucear una parte del camino, pero no pudo llegar al final.

Bajo estas aguas turbias es imposible consultar el reloj u otros equipos que permiten medir el tiempo de inmersión. Los buzos instalaron una cuerda a lo largo de la pared para guiarse.

Varios niños, de entre 11 y 16 años, no saben nadar y ninguno ha buceado. "Cada uno será escoltado por dos buzos", afirmó el jefe de la célula de crisis. Los médicos que acompañan a los socorristas consideraron a los niños aptos para intentar la salida, aunque pueden verse debilitados por sus dos semanas en la cueva, de las cuales la primera estuvieron sin comida ni contacto con el exterior.

Además del estado físico, la preparación psicológica de los niños es crucial. "Ellos fueron informados de la operación y están listos para ser evacuados y afrontar todos los desafíos", aseguró el domingo Osottanakorn.

Los niños recibieron cartas de sus padres a través de los buzos, donde les reafirmaron su confianza en su capacidad de lograr esta hazaña. Pero sumergirse en el agua turbia que los obligó a huir cada vez más hacia las profundidades de la cueva no es fácil. Los niños suelen asustarse más rápido, aunque hasta ahora este grupo ha demostrado tener una gran resistencia mental.

Para evitar que se desate este pánico, los rescatistas precisaron el domingo que los niños saldrían "uno por uno".

19 Septiembre 2018
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