La potencia de las vejeces

Porota | Por Sol Rodríguez Maiztegui

1° de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores

Sin dudas, este 2020 será inolvidable no solo por tener como protagonista a un virus que obligó a detener al mundo, sino también porque visibilizó un grupo etario poco registrado hasta hace unos meses: las personas mayores.

Conmemoramos ayer su día, el Día Internacional de las Personas Mayores, establecido por la ONU en 1990. En las efemérides gerontológicas este no es un día cualquiera. Se trata de una fecha que nos recuerda que le hemos ganado al paso del tiempo y que muchas personas podrán proyectarse viejas. Vivir más y no envejecer es una contradicción imposible de materializar pero muy presente en las representaciones sociales. De allí su correlato más absurdo: la cultura “anti-edad”. Sólo la muerte puede detener el proceso de envejecimiento inherente a la vida.

Vivir más requiere necesariamente de poder tolerar los cambios biológicos, sociales, psicosociales y existenciales sin perder el sentido de semejanza con quienes fuimos. Tal como lo afirma el psicólogo alemán Hans Thomae: “La vida es un proceso permanente de envejecer determinado por una interacción de consistencia y cambio”. El proceso de envejecimiento tensiona nuestra “identidad”. Según el psicogerontólogo Ricardo Iacub la comprensión de la identidad resulta posible siempre que tengamos presente el contexto, escenario en donde se sitúan las representaciones y expectativas sobre el envejecimiento y la vejez. Y es allí donde aparece el “viejismo”, entendido como la discriminación por razones de edad y condición de persona mayor.

Viejo/a siempre es el otro/a

Lo cierto es que la pandemia del nuevo coronavirus nos ha permitido identificar al grupo de las personas mayores de 60. En esa posibilidad muchos adultos/as que nunca se habían registrado viejos/as debieron necesariamente dejarse encorsetar. Es que la cultura gerontofóbica en la que vivimos concibe a la vejez como sinónimo de pérdidas: de interés, del deseo, del erotismo, de la salud, de las capacidades de aprendizaje, etc. Pues a nadie, en su sano juicio, le gusta sentirse desvitalizado, desempoderado de los atributos de la vida que nada tienen que ver con las edades. 

En este sentido cabe preguntarnos: ¿por qué asociamos a la vejez desde las pérdidas y a la juventud desde las ganancias?; ¿acaso la juventud es tan idílica y la vejez de las personas mayores con las que nos vinculamos tan terrible como culturalmente la comprendemos? 

Una encuesta impulsada por la Cátedra de tercera edad y vejez de la Universidad de Buenos Aires (UBA) relevó -en dos momentos diferentes del aislamiento social, preventivo y obligatorio- que  las personas mayores resisten mejor a las malas situaciones. “Esta cosa de que el viejo es débil puede serlo físicamente pero mentalmente no lo es. De hecho, es el grupo humano que menos psicopatología tiene", aseguró Iacub, titular de la cátedra. La encuesta no sólo dio cuenta de la potencia psicológica de la mayoría de las personas mayores relevadas sino también de un miedo que ha quedado invisibilizado por la muerte misma: “a morir solo/a, a que nadie se dé cuenta". Los lazos sociales de las personas mayores se han visto vulnerados. Al punto de que muchas de ellas ocultan a sus familiares más directos su rutina diaria. Es que ser parte de la “población de riesgo” los ha alejado de sus actividades sociales, de sus seres queridos y sobre todo, en muchos casos, les ha cercenado el derecho a decidir sobre su propia vida.

¿Quién, en este contexto, no se ha visto atravesado/a por la incertidumbre y el miedo?; ¿acaso ser mayor nos hace más vulnerables que la desigualdad y la inequidad social a la que se ven sometidas muchas personas sin distinción de edades?, ¿sabemos realmente de qué modo están sobrellevando esta situación las personas mayores o estamos suponiendo en función de los estereotipos y prejuicios pre – existentes?

Las voces mayores

La mirada viejista que la pandemia puso en evidencia ocultó la potencia psicológica y emocional de muchas personas mayores quienes en sus testimonios recopilados a través de la experiencia de “Voces Mayores” dan cuenta de su identidad: se reconocen como personas mayores envejecientes habitadas por una historia que les ha brindado las herramientas, competencias y habilidades necesarias para poder sobrellevar con igual o mejor entereza que otros grupos etarios este 2020.

Es momento de hablar Y de escuchar a esas personas mayores, de darles voz. Muchas de ellas le ponen palabras al caos de las familias con hijos pequeños, al trabajo en casa, o a la pérdida del trabajo; son sostén económico y habitan la “soledad”, “esa” que vino a mostrarnos cuán poco sabemos estar con nosotros mismos.

Esta es “la ocasión” para hablar de las personas mayores que este año han tomado decisiones trascendentes para la vida de muchas otras; que bailan, cantan, alientan, se animan a aprender y emprender; atienden el teléfono a toda hora con voz de esperanza, aunque por dentro, quizá, se deshagan de tristeza.

Cierro mi reflexión con la voz de María José Bustos, reconocida comunicadora social y docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) quien para su cumpleaños número 65 escribió: “(…) paradójicamente, la experiencia acumulada nos hace más atentos y más abiertos al milagro y al asombro. La búsqueda de seguridad y control se advierte imposible en la complejidad y se va reemplazando por la entrega a la sabiduría de lo impredecible. Las certezas que pretendíamos construir por décadas, poco a poco se vuelven humo y vamos intuyendo que solo queda una: transitar el camino hacia uno mismo es la travesía de mayor riesgo y la más gozosa en la que podemos embarcarnos. Es la vida. Y hoy, atolondrada de tanto encierro, pido volver a la normalidad, más consciente que nunca, de que la normalidad es el riesgo”.

Sol Rodríguez Maiztegui, Gerontóloga y comunicadora social

Voces Mayores – Registro Federal de Historias +60

Más info en www.porotavida.com o en www.fnv.org.ar

Porota sos vos, soy yo, somos todas las personas envejecientes www.porotavida.com

Si querés recibir nuestros Podcasts y columnas en tu celular escribinos al 351 153062752

Encontranos también en Instagram, YouTube, Spotify y Facebook como @porotavida

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar