Un ejemplo español

Editorial

El Parlamento español echó al presidente de su gobierno, Mariano Rajoy, y lo hizo por corrupción. Ni más ni menos. En países como el nuestro y, en general, los latinoamericanos, la corrupción es un flagelo que atraviesa a la dirigencia política sin distinciones de partidos o ideologías. Atento a ello, lo sucedido en aquel país es un ejemplo que vale la pena reconocer.
Para entender los mecanismos formales de la destitución del líder del Partido Popular (PP), hay que conocer la organización y el funcionamiento de un sistema parlamentario como el español. Desde ya, no es mejor ni peor que el nuestro. Es distinto, con ventajas y desventajas.
España no es una República como la Argentina sino una monarquía parlamentaria. El jefe de Estado no es el presidente sino el Rey. Actualmente, Felipe VI, el sucesor de Juan Carlos I desde el 19 de junio de 2014. Como se sabe, en aquel país, el rey reina pero no gobierna. El gobierno está a cargo de un parlamento que, a su vez, elige un presidente.
La semana pasada se conoció una sentencia judicial que condenó a dirigentes políticos del Partido Popular y al mismo partido por haberse financiado ilegalmente durante varios años. También condenó a los empresarios que lo hicieron posible. De esa manera, el sistema judicial español dio una muestra de cómo se combate la corrupción: juicio y castigo a los corruptos de ambos lados del mostrador.
La mayoría del parlamento español entendió que Mariano Rajoy era políticamente responsable de la situación de su partido. Vale la pena aclarar que él no fue condenado. Sin embargo, la mayoría de los parlamentarios españoles presuponen que, el ahora ex presidente, conocía y permitía la corruptela del partido que presidía y por eso lo destituyeron.
En lo formal, a partir de una moción de censura presentada por el socialista Pedro Sánchez, en un trámite expeditivo y con el voto de la mayoría absoluta, el Parlamento cesó en sus funciones a Mariano Rajoy, presente en la sesión. De esa manera, concluyó un período que se había iniciado en el año 2011 y se abrió otro recargado de incertidumbre.
Así las cosas, el Partido Socialista Popular Español (Psoe) volvió al Palacio de la Moncloa, gracias a un complejo acuerdo con otras fuerzas políticas. Paradójicamente, este partido que perdió las últimas elecciones parlamentarias, ahora preside el gobierno español a través de su líder, el mismo Sánchez, con el compromiso de llamar a elecciones lo antes posible.
Rajoy fue un aliado del presidente de la Nación Mauricio Macri. Hace muy poco estuvo en nuestro país y dio consejos sobre lo que debería hacer y no hacer la Argentina. Hoy es un ex presidente destituido por corrupción. Las repercusiones en España y en Europa están por verse. Para nosotros, la enseñanza debería ser la intolerancia con la corrupción, sin excepciones.

04 Junio 2018
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