La creciente cooperación con China

COMERCIO INTERNACIONAL
por Micaela Zapata
De nuestra Redacción

El contrato bilateral para la construcción de Atucha III llega como una nueva señal del acercamiento entre Argentina y China, una tendencia en ascenso en la política exterior de la Nación. Sin embargo, se advierte la presencia de aspectos poco transparentes en tal relación.

Argentina y China afianzaron su cooperación bilateral a través de la firma de un nuevo acuerdo a principios del mes de septiembre para la construcción de Atucha III, que se convertiría en la cuarta central nuclear del país. Tal acuerdo fue suscripto entre Nucleoeléctrica Argentina S.A, empresa dependiente del Ministerio de Planificación, y la Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC).

Según informa Nucleoeléctrica Argentina, el contrato bilateral estipula que la empresa argentina “llevará adelante el pre-proyecto, el diseño, construcción, puesta en marcha y operación de la nueva central”. A su vez, la CNNC aceptó proporcionar “soporte técnico, servicios, equipos e instrumental, además de materiales que requiera la industria argentina para fabricar localmente componentes destinados al proyecto”. Este nuevo contrato bilateral llega como otra señal del acercamiento entre Argentina y China, una tendencia en ascenso en el conducir exterior de la nación. Esto se ha visto facilitado por la puesta en marcha en julio de este año del “Mecanismo de Diálogo Estratégico para la Cooperación y la Coordinación Económica entre Argentina y China”. Este fue creado por los mandatarios de dichos países con el propósito de concertar una agenda enfocada en temas comerciales e inversiones.

La profundización de los lazos bilaterales con Beijing muestra aspectos positivos para Argentina. Pues la relación con China se ha traducido en importantes inversiones del gigante asiático en obras de infraestructura para el país, de lo cual el anuncio de la construcción de Atucha III es el ejemplo más reciente.

Las áreas de transporte y producción de energía, son los dos principales polos de atracción para las inversiones chinas. Así, junto con la nueva central nuclear, otros proyectos destacados que cuentan con financiamiento de China son los de las represas hidroeléctricas Kirchner y Cepernic en Santa Cruz, como así también, la recuperación del Belgrano Cargas. Para un país como Argentina, que necesita estas obras de infraestructura para impulsar su desarrollo, pero que al mismo tiempo se ve impedido de acceder a los mecanismos tradicionales de financiamiento externo, este aspecto de la relación bilateral con China resulta atractivo. Sin embargo, al mismo tiempo que ocurre este proceso de profundización de los acuerdos entre Argentina y China, surgen voces que expresan algunas reservas al respecto.

En Córdoba, una de estas voces es la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (FUNDEPS), quien no niega los posibles beneficios de la relación sino-argentina, pero sí llama la atención sobre aspectos que han sido descuidados en las discusiones sobre esta cooperación transoceánica. La organización destaca que uno de estos aspectos “son los riesgos en materia socioambiental y de derechos humanos que pueden traer aparejados los proyectos e iniciativas financiadas por esta vía”. “En comparación a fuentes tradicionales de financiamiento tales como el Banco Mundial o el BID, las inversiones chinas parecen carecer, en general, de salvaguardias socioambientales. Estas funcionan como ‘reglas’ que tienen que cumplir los bancos, como el Banco Mundial por ejemplo, en materia social y ambiental a la hora de financiar un proyecto. Un ejemplo de salvaguardia sería la obligación de realizar un estudio de impacto ambiental”, explica al respecto Gonzalo Roza, Coordinador del Programa de Gobernabilidad Global de FUNDEPS. La ausencia de las mencionadas salvaguardias puede resultar a largo plazo, en una erosión de los estándares socioambientales nacionales. “Este es un punto importante a resaltar, especialmente porque gran parte de las inversiones chinas son destinadas a proyectos de alto impacto para nuestra sociedad y medioambiente, tales como represas hidroeléctricas, minería y energía nuclear”, agrega Roza.

Asimismo, FUNDEPS resalta que “acceder a información certera acerca de las inversiones chinas (montos, condiciones, características del financiamiento, actores involucrados, etc.)” es una tarea difícil y que pocos han emprendido. De ahí que esta organización cordobesa comience a incursionar en la tarea de monitoreo de la relación Argentina-China.

 
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