Noches de encuentro y cambios en Cosquín

El Festival de Folklore de Cosquín llegó a su fin luego de nueve lunas de música, baile y tradición

Raly Barrionuevo fue la estrella de la séptima luna coscoína del viernes. Además de su música, el santiagueño aprovechó su actuación para dejar un mensaje social propio de estos tiempos. Es que el Festival Nacional de Folklore no es ajeno a lo que sucede en las afueras de su predio.

“Ha sido un día de mucha emoción y de mucho presente. Bienvenides y a disfrutarlo”, fue el saludo de lenguaje inclusivo con el que abrió su show. La naturalidad con la que expresó sus palabras no pareció replicarse en el resto de la Plaza Próspero Molina.

Luego de cantar “Mi esfera de cristal”, “De mi madre” y “La niña de los andamios”, dio el folklorista dio paso a un espectáculo marcado por las invitaciones. Milena Salamanca fue su primer huésped en el escenario Atahualpa Yupanqui seguida por la chilena Miloska Valero que, según contó al presentarla, la había conocido minutos antes de comenzar su actuación. “Esto es Cosquín y quiero invitar a esta cantora que conocí acá hace un rato para que haga una chacarera feminista”, explicó en consonancia con su mensaje de apertura.

“Y seremos agua”, “Agua de los tiempos”, “Niña Fuego de la América Sagrada” y “Piedra y Camino” fueron las chacareras con las que Barrionuevo cerró su presentación.
En la mima luna cantó otro chileno. Nano Stern fue el único artista internacional invitado a participar de la grilla del festival de este año. “Quisiera que la vida me muestre el camino” fue el tema con el que arrancó su actuación para luego seguir con una versión instrumental de “La ventolera”, junto a Manu Sinja, para demostrar sus dotes como violinista.

El trasandino no dejó pasar el momento para lanzar su mensaje en recuerdo de Santiago Maldonado y Camilo Catrillanca. “Su lucha es nuestra lucha. De ambos lados de la cordillera”. Otros momentos de su debut en el festival coscoíno fueron los temas que interpretó junto a Pedro Aznar y Bruno Airas, entre ellos “Carnavalito del ciempiés”.

Octava luna

El sábado se vivió la penúltima luna de la edición 59 del Festival Nacional de Folklore de Cosquín. El Dúo Coplanacu fue una de las principales actuaciones que hicieron vibrar la Próspero Molina con una verdadera fiesta de chacareras.

“Piedras”, “Ian arcaj” y “La catamarqueña” fueron los tres primeros temas de “Los Copla” que se instalaron en el escenario hasta casi las tres de la madrugada. Luego le dieron el pase a Orellana Lucca. El dúo recibió un público ferviente para continuar con la celebración con “Milagro del tiempo”, “Huella litoral” y “La voz del que se ha ido”, entre otras canciones.

Anteriormente, se había presentado el Chango Spasiuk para festejar los 30 años de su consagración en el festival de la Capital Nacional del Folklore. En el Atahualpa volvió a demostrar su amor por el chamamé del litoral y sus delicadas habilidades para tocar el acordeón. Spasiuk deleitó a todos con “Chamamé crudo” y “Pynandí” y algunos clásicos del tango como “Libertango”.

En la octava noche llamada “Luna que danza”, también se destacó La Bruja Salguero que apareció ante el público coscoíno pasadas las 23. La riojana brindó un acto marcado por las invitaciones, en consonancia con la identidad del festival de promover “el encuentro”. Para cantar “Sol de los Andes” subió Bruno Arias, y también se animó a invitar a Eruca Sativa, la banda cordobesa de rock alternativo que es furor entre los jóvenes.

Al cierre de esta edición se esperaba anoche que comience la novena y última luna del festival con las actuaciones de Los Nocheros, Roxana Carabajal y el Chaqueño Palavecino, entre los principales.

 
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