Un retrato del poder

Carlos Trioni y Santiago Sgarlatta hablan de “Los hipócritas”, el nuevo filme cordobés que hoy se estrena en diferentes ciudades del país

Por Martín Iparraguirre

Un nuevo estreno local llegará simultáneamente hoy a las carteleras de Córdoba y diferentes ciudades de Argentina (CABA, La Plata y Rosario entre ellas), todo un acontecimiento para el cine cordobés en un año que ha sido crítico para nuestra producción por la crisis económica que sacudió al país y el recorte simultáneo de fondos practicado por el Incaa. Dirigida a cuatro manos por Santiago Sgarlatta y Carlos Trioni, “Los hipócritas” ostenta un buen potencial para ese desafío por la mezcla lúdica de géneros que intenta, entre la comedia y el thriller de resonancias políticas, toda una particularidad para la producción dominante en Córdoba.

Su protagonista (interpretado por Santiago Zapata, la cara del cine local) funciona además como una especie de metáfora de las condiciones de producción en Argentina: es un cineasta que se dedica a filmar casamientos para poder sobrevivir. Hasta que la filmación de un secreto en una boda de la aristocracia local le abre la oportunidad de extorsionar a la familia para conseguir el dinero que necesita para filmar su primera película, en una trama que ya se mete con un tabú del cine nacional: filmar a los ricos y poderosos sin celebrar acríticamente su posición acomodada. Aquí, ambos directores repasan sus decisiones estéticas y políticas.

HDC: ¿Cómo surgió la historia?

Carlos Trioni (CT): Mientras cursaba mis estudios universitarios, y hasta no hace mucho, trabajaba filmando bodas y eventos similares, una actividad que (…) me permitió convertirme en un observador de ciertos comportamientos religiosos, de clases sociales, familiares o fraternos así como rituales y dinámicas de trabajo muy particulares. Durante todo ese tiempo recolecté en mi memoria miles de anécdotas y personajes. Ese fue el germen de “Los hipócritas”.

Santiago Sgarlatta (SS): A partir de ahí surgieron diferentes temas como el engaño, la traición, el dinero, la envidia, los celos. Las intrigas de poder siempre me interesaron y me resultaba muy oportuno poder arrojar esto en la película, algo que se hizo más fácil cuando pudimos delimitar el nivel social del casamiento: una unión entre la hija de un político y el hijo de un empresario de la clase media alta cordobesa.

HDC: ¿Cómo trabajaron las diferencias de clase entre el protagonista y la familia de la boda?

CT y SS: Antes que nada observamos cómo está compuesta la clase alta de Córdoba, ya que tiene sus características propias, y cómo nos vinculábamos nosotros, de clase media, dentro de ese ámbito laboral. La diferencia de clase entre el protagonista Nicolás y los novios se sostiene principalmente en la idea del trabajo. Las familias están ahí para divertirse, desarrollar sus negocios, determinar el espacio que cada uno ocupará en la división de poderes. Incluso la relación entre las familias es asimétrica: Marcelo se subordina a Ricardo por sus aspiraciones llegando hasta la humillación. Por su parte, Nicolás, Rami e Ignacio son trabajadores independientes, contratados por estas familias para registrar lo más superficial de aquella celebración. La mejor manera de retratar estás diferencias es la forma en que cada uno de ellos habita el espacio y el tiempo.

HDC: En la reseña del FICIC, Koza preguntaba ¿cómo filmar a los ricos?

CT y SS: Lo que filmamos en “Los Hipócritas” es una idea sobre los ricos y poderosos que construimos en parte por nuestro recorrido como camarógrafos de bodas y nuestro lugar dentro de la clase media. El crítico José Fuentes Navarro hizo una observación astuta que completa la idea planteada por Roger: “Nadie sabe cómo filmar la intimidad de los ricos, incluso el momento que queda registrado accidentalmente (y habilita la extorsión de Nico), de algún modo no está siendo filmado por nadie, no hay nadie detrás de la cámara”. La decisión de trabajar en diferentes formatos (16-9 cuando se ve lo que filman Nicolás o Rami y 2:35 cuando “tomamos” la cámara los directores) tiene que ver justamente con esto. La cámara “socialera” siempre está lejos de las acciones y se limita a observar pero nunca puede escuchar lo que hablan los personajes que se cruzan delante de ella. Incluso el montaje acompaña esta decisión y se presenta como un recurso fragmentado, que no completa ideas, que se corta de golpe, que como espectadores no nos deja aproximar demasiado a lo que está sucediendo. Es cuando queremos contar algo sobre lo que sucede y darle información al espectador para que la trama avance que nos acercamos y detenemos en los habitantes de aquella fiesta y es aquí donde surge la ficción más pura y donde queda expuesta con más claridad nuestra idea sobre los ricos y poderosos.
La película no trata o retrata (y por ende filma) solo a los ricos y poderosos, sino que también nos interpela a nosotros mismos y la manera en que nos vinculamos con el poder, el dinero, el engaño, nuestras propias aspiraciones y frustraciones. Los Hipócritas no es un título que haga referencia solamente a una clase, es más amplio y fue pensado como un calificativo para todos los personajes, no solo a aquellos que el imaginario podría indicarnos en primera instancia.

HDC: La clase política o clase alta es filmada como una casta cerrada y acomodaticia... ¿No temían caer en el discurso de la anti-política?

SS: En lo personal, siempre tengo el temor de caer en la anti-política, porque no creo que “todos los políticos sean iguales”, por eso era importante que los personajes no carecieran de rasgos propios, incluso referenciados en la realidad. Esto no está solo presente en los personajes sino también en la elección de la paleta de colores, sobre todo la que concierne al arte y al vestuario. La elección de determinados colores nos permitió hacer más identificable el universo de la historia. También la construcción sonora aplica a darle forma a la espacialidad y remarcar el contexto social, como dijo Atilio Sánchez, director del sonido directo: “el silencio es un privilegio de las clases altas”.

“Los Hipócritas” se estrenará hoy, a las 15:30 y 20:30, en el Cineclub Municipal Hugo del Carril (Bv. San Juan 49), donde continuará en diferentes horarios hasta el miércoles.

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