“La digitalización de los libros es una oportunidad”

Las bibliotecas populares celebran su día a 150 años de la creación de la Conabip. Si bien la pandemia es un obstáculo para los bibliotecarios, también es un momento para que visibilicen y potencien su trabajo

Agustín Liotta

Las bibliotecas populares celebrarán hoy su día. La fecha hace referencia a los 150 años de la creación de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), y a las 19 se realizará un acto virtual a través de las páginas de Facebook del ente que depende del Ministerio de Cultura de la Nación. La celebración se transmitirá de manera gratuita por streaming y tendrá la presencia del ministro de Cultura, Tristán Bauer, y de la titular del ente, María del Carmen Bianchi. Además, participarán los escritores Eduardo Sacheri y Claudia Piñeiro, el periodista Alejandro Apo, la cantautora y ex ministra de la cartera, Teresa Parodi, el actor Leonardo Sbaraglia y trabajadores de las bibliotecas populares de distintas provincias. Por su lado, León Gieco aportará el momento musical de la gala. Durante el encuentro virtual también se lanzará la plataforma multimedia “Aniversario 150” a través de la cual se podrá conocer la historia de los espacios de lectura y conocer diferentes experiencias.

La celebración y el aniversario de la Conabip llegó en un momento del año en el que creíamos que la pandemia iba a estar superada. Sin embargo, la situación sanitaria perdura y se estira cada vez más. “Las bibliotecas populares tuvieron que reconvertirse”, dijo José Luis Díaz, vocal del ente nacional que trabaja con unas 2.000 bibliotecas de todo el país, de las cuales unas 150 se encuentran en la provincia de Córdoba.

En relación al trabajo que realizan durante este año las bibliotecas populares, Díaz le comentó a HOY DÍA CÓRDOBA que “no todas tienen sus puertas abiertas y muchas empezaron a hacer encuentros virtuales, con lecturas de cuentos, por ejemplo”. Y comentó que “algunas tienen sitios web, otras páginas de Facebook o Instagram y trataron de mantener sus contactos con las comunidades. Tratan de transitarlo de la mejor manera”.

Si bien estos espacios son independientes y ejecutan sus propios proyectos, las bibliotecas registradas en la Conabip reciben subsidios para mantener sus actividades o iniciar nuevos programas. En particular, este año las ayudas económicas estuvieron destinadas, principalmente, a adecuar los espacios para asegurar el distanciemiento social y a que puedan costear los costos de la conectividad a internet, además de fomentar concursos y proyectos.

Díaz resaltó que la mayoría de las comisiones directivas de las bibliotecas populares son gestionadas por personas mayores, por lo que la necesidad de trasladar las actividades al campo virtual fue unn de los principales desafíos. En este aspecto, la Conabip trabajó para ponerse en contacto con las bibliotecas y brindarles asistencia. Si bien no fue un plan masivo y general, las capacitaciones se fueron dando a medida que se pudieron establecer los vínculos. “Fue complejo tener esa relación con la gente y aún estamos en proceso”, remarcó el vocal; y agregó que “se pusieron a disposición los canales de comunicación para establecer los contactos con las bibliotecas”. Es por ello que José Luis Díaz destacó el trabajo de las comisiones directivas y de los voluntarios que trabajan sin recibir una remuneración. “Las bibliotecas se mantuvieron por el aporte de los voluntarios. Su compromiso fue fundamental”, remarcó.

Visibilizar el trabajo

El vocal de la Conabip, José Luis Díaz, opinó que las dificultades que debieron afrontar las bibliotecas populares durante la pandemia, más que obstáculos, son una oportunidad. “Hay un shock por la digitalización repentina de los materiales pero también lo veo como una oportunidad de las bibliotecas populares y los bibliotecarios. Siempre se habló de usar el libro digital, pero el inconveniente es el derecho de autor y la propiedad intelectual. Hay muchos autores y editoriales que no están de acuerdo en que las bibliotecas tengan acceso libre y gratuito a la reproducción de los libros en digital”, comentó Díaz.

No obstante, el gobierno nacional, a través del Ministerio, invitó a los autores y sellos editoriales a que permitieron el acceso a libros digitales, al menos, por tiempo limitado. Pero el vocal sostuvo que el libro impreso perdurará por la facilidad para consultarlo en cualquier momento. “A pesar de esas dificultades es una buena oportunidad de potenciar el rol de las bibliotecas y los bibliotecarios, para visibilizar el trabajo: son millones de voluntarios que trabajan para sostener cada una de las bibliotecas”, finalizó Díaz.

 
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