El WhatsApp que alborotó el Concejo

El carnicero de Urca

Ya arrancamos con los pedidos para las fiestas. El año fue duro, duro, pero la gente anda con ganas de despedirlo. No sé bien si para que se vaya y vengan tiempos mejores, o porque para varios la crisis no es tan dura, o porque hay que hacer un esfuerzo para juntarnos, estemos como estemos.

La cuestión es que ya tengo varios encargos de pecetos para el vitel del 24, algún que otro costillar completo y unos cuadriles enteros. Lo mismo mientras anoto los pedidos, sigo escuchando a la gente quejarse.

Con este tema de los robos, las armas, la policía, la Bullrich y la mar en coche, ¡cómo están! Se arman (soy carnicero, no literato para andar buscando otro verbo) unas discusiones que madre mía. Les soy honesto, yo no la tengo clara ni mucho menos, pero el tema está y hay que buscarle la vuelta, porque la gente anda alborotada y preocupada.

Volví a vender uno que otro asadito para el clásico de Madrid. Me cansaron un poco con eso de que cómo va a ser Libertadores de América y se juega en España, pero a mí y a mis colegas nos vino bárbaro esta final en tantos capítulos.

Pero lo mejor de la semana me pasó el viernes a la mañana. Eran como las 5 de la tarde. Entró un muchacho, hijo de un vecino que es cliente de toda la vida. El joven, que se debe estar por o haberse recibido hace poco de abogado y es empleado (no sé si de planta o contratado) en el Concejo Deliberante, me saludó muy amable y antes de hacerme el pedido arrancó con un: “No sabe lo que pasó hoy a la mañana en el Concejo…”

Abrí los ojos en señal de sorpresa y dándole paso para que siguiese. Y me empezó a contar que el jueves aprobaron la nueva ordenanza de taxis y remises que venía demorada por el tema Uber y las presiones cruzadas. Que después de mucha discusión, salió la ordenanza el jueves al mediodía.

Resulta, siguió, que uno de los que había estado negociando con los taxistas y pedía la prohibición de Uber y no sé cuántas cosas más era el mestrista Gustavo Fonseca. Este tal Fonseca, después de la votación, grabó un audio de WhatsApp para un capo de los taxistas, en el que le decía que “casi todos se habían portado bien”, pero que los que no querían aprobar la ordenanza y algún que otra cuestión eran Juan Negri y Lucas Cavallo.

El prolijo audio mandando al frente a sus pares de bloque, en vez de ir al capo de los taxistas, ¡salió para otro lado! Fonseca se lo envió a otro concejal, que lo primero que hizo fue reenviarlo a los que había sido botoneados…

La cuestión es que se armó todo un alboroto en el Concejo, y Fonseca no sabía dónde esconderse.

En ese bloque las cosas están calientes hace rato y el audio del telefonito en cuestión le echó más leña al fuego, según me dijo el chico este, que compró una tapa de nalga, pagó y se fue.

Nos vemos el lunes.

10 Diciembre 2018
Whatsapp
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