Por Llaryora, hay amenazas de ruptura en el PJ

El carnicero de Urca

Bueno, se nos terminó el año. Pasó de todo, ¿no? ¡Qué intenso y movido que estuvo! Pero acá estamos, cerrando un 2018 del que no nos olvidaremos tan fácil.

De mi parte tuvo muchos vaivenes, más bien diría que más a la baja que a la suba, pero me quedo con lo más novedoso y lindo que me pasó que es compartir con ustedes los lunes este espacio de HOY DÍA CÓRDOBA, donde un simple carnicero como yo les cuenta algunas de las cosas que escucha detrás del mostrador de su negocio.

Vamos a ver hasta cuándo me aguantan en 2019. Mientras tanto, aquí voy: fue una semana agitada con los pedidos de fin de año. Ya hay varios que me dijeron que no se van de vacaciones y que, como se quedan en la casa, van a aprovechar para darle duro al asado. Ojalá. Porque yo tampoco me tomo vacaciones por ahora.

¡Fue tanta gente con ganas de hablar y contar cosas la semana que pasó…! Pero yo andaba como loco, de un lado para el otro, y no les pude seguir el hilo muy atentamente.

Uno de mis clientes radicales me contó que todo está que estalla en Cambiemos. Que no se pueden poner de acuerdo en casi nada, y que “las cosas que se dicen entre ellos” son bastante “subidas de tono” (mi cliente es un radical de antaño, y habla así, florido, hasta para contar cuando la gente se insulta a grosería limpia). Dice que “pasan a castaño oscuro” cuando se empieza a hablar de la plata de la campaña, y, especialmente, “de dónde salió esa plata…”

Yo estaba contando los billetes para darle el vuelto (que era bastante menos de lo que me estaba hablando) y entró justo otro veterano cliente, pero en este caso bien peronista.

Se saludaron muy afectuosos y el recién llegado me encaró directamente. “Parece que nosotros estamos con menos problemas que ellos pero nuestras cositas tenemos”, arrancó. Entonces me contó que Schiaretti quiere que sí o sí Llaryora sea candidato a intendente. Y que el muchacho de San Francisco ya casi le dio el sí, pero le pidió enero para acomodar sus cosas.

La cuestión, según me dijo mi cliente, es que en el peronismo no todos están de acuerdo con Llaryora. Y que hay algunos que ya avisaron que van a ir por afuera si le imponen al vice de licencia.

Me nombró a “la Olguita” Riutort, que ya fue por afuera del peronismo en las últimas elecciones, a la que ahora se sumaría el Passerini, que era el elegido de De la Sota para ser candidato a intendente y que, al desaparecer el Gallego, quedó medio en banda. “Por ahí, sólo es un amague para negociar”, siguió el hombre, mientras yo le cortaba unas tiras de costillas bien anchas.

No le pregunté más de política; hablamos de la familia, de dónde pasaba el 31, de con qué iba a bajar el asado. De esos temas que son más accesibles que esas complejidades del gobierno. Porque por este año, basta.

Disfruten esta noche de la mesa con la familia, amigos o con el que les toque. No se hagan mala sangre. Pidan lindos deseos y nos encontraremos aquí el lunes que viene, cuando ya hayan pasado los Reyes.

Hasta el año que viene.

31 Diciembre 2018
Whatsapp
© 1997 - 2018 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar