Incertidumbre por la crisis en la recolección de residuos

El servicio se restablecía lentamente anoche, pero nadie explicaba las razones del conflicto

La recolección de residuos comenzó a normalizarse lentamente en la tarde de ayer en nuestra ciudad, luego de que el Ministerio de Trabajo de la Provincia dictara la conciliación obligatoria entre la Municipalidad de Córdoba, el Sindicato Único de Recolección y Barrido (Surrbac), y las empresas prestatarias.

Pese a que la cartera laboral que dirige Omar Sereno había intimado a las partes a retrotraer la situación a antes de que se desatara el conflicto, los recolectores de basura no habían vuelto a las calles hasta bien entrada la tarde de la víspera. De hecho, anoche el servicio funcionaba aún a media máquina, como cualquiera podía corroborar al transitar por una ciudad abarrotada de bolsas y restos de desperdicios.

La particularidad de la crisis es que ni el gremio ni las autoridades municipales salieron a aclarar las razones del conflicto. El Surrbac negó de hecho que exista pleito alguno e incluso que esté trabajando a reglamento, como lo aseguraba el Palacio 6 de Julio. “Como dijimos desde el principio: no existió medida alguna determinada por este sindicato, como tampoco incumplimiento del municipio”, insistió anoche desde Twitter el gremio, que informó que “en el día de la fecha entre este sindicato, las empresas prestatarias del servicio (responsables del cumplimiento de la prestación) y la buena predisposición del intendente (por Martín Llaryora) comunicada a través de allegados al mismo, hemos coincidido en generar acciones compartidas para resolver la situación de la ciudad”.

“Ratificamos nuestro compromiso fundado siempre en el diálogo y el respeto. Este sindicato no pretende cogobernar ni condicionar como algunos sugieren. Este sindicato se caracteriza por hacer cumplir los derechos de sus afiliados”, finalizó el Surrbac, que dejó de prestar el servicio desde el viernes pasado. A su vez, el hermetismo de las autoridades municipales era absoluto, ya que ninguna voz oficial salió a sentar la postura.

Aunque nadie lo admita, de fondo se encuentra la disputa por el manejo del Ente de Servicios y Obras Públicas (Esop), que hasta diciembre paado había sido potestad informal del Surrbac, que había colocado en su directorio a dirigentes gremiales, sociales, deportivos y familiares vinculados a Mauricio Saillén y Pascual Catrambone, los detenidos jefes del sindicato. La situación cambió drásticamente con la asunción de Victoria Flores en el organismo que administra el mayor presupuesto vinculado a la basura en Córdoba, ya que designó funcionarios propios en todas las áreas gerenciales del Esop, que hasta entonces estaban en manos de dirigentes del Surrbac.

Negri reclamó una mesa de diálogo

El concejal del bloque Córdoba Cambia, Juan Hipólito Negri, salió a cuestionar duramente ayer a las nuevas autoridades municipales por el conflicto con el Surrbac. “Hemos visto estos días la ciudad tapada de basura. El municipio ha puesto su energía en convertir a la ciudad en una agencia más de la Provincia en lugar de ocuparse de temas básicos. Ya sufrimos un paro general de transporte, asambleas y ahora problemas con la recolección de residuos”, consideró Negri, quien aseveró que “para que las luces funcionen (…) no son necesarios los súper poderes, sino voluntad política de sentar a todos los sectores en una mesa para encontrar una solución”.

“Córdoba necesita un consenso social que involucre a todas las partes para solucionar los problemas estructurales. Es el Municipio, por potestad y capacidad, quien debe liderarlo”, agregó el edil radical, quien insistió en reclamarle “al intendente que ponga el mismo esmero (…) para conseguir súper poderes que para solucionar los problemas diarios de los vecinos”. 
 

 
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