Liberaron 48 animales silvestres rehabilitados en Colanchanga

La Policía Ambiental y la Subsecretaría de Áreas Naturales Protegidas devolvieron a la naturaleza a 48 aves silvestres en Colanchanga.

Algunas se rehabilitaron en el centro de rescate del Parque de la Biodiversidad y otros en el Tatú Carreta.

Algunas se rehabilitaron en el centro de rescate del Parque de la Biodiversidad y otros en el Tatú Carreta.

La Policía Ambiental, la subsecretaría de Áreas Naturales Protegidas y los centros de rescate del Parque de la Biodiversidad y Tatú Carreta culminan el año con una liberación de 48 ejemplares de fauna silvestre rescatados y rehabilitados.

En esta oportunidad, la actividad se llevó a cabo en dos sitios distintos de Colanchanga, una localidad que se ubica en las Sierras Chicas de Córdoba, que cuenta con una vasta vegetación propicia para que los animales puedan aventurarse a una segunda oportunidad en la vida silvestre.

“Las aves más pequeñas se soltaron dentro de la Reserva Hídrica Natural Parque La Quebrada próximo al arroyo y las aves más grandes, en otro sitio de mayor altura para que puedan tomar impulso”, explicó Adrián Rinaudo, secretario de Policía Ambiental.

Todos los pájaros que regresaron a la naturaleza provienen de procedimientos de control y rescate realizados por la repartición conjuntamente con la Patrulla Ambiental y Rural.

Atravesaron una cuarentena sanitaria protocolar y en algunos casos, también fue necesario un proceso de rehabilitación para que recuperen sus características silvestres antes de regresar a su hábitat.

Especies liberadas

Regresaron a su hábitat un águila mora (Geranoaetus melanoleucus), cinco caranchos (Cara cara plancus), siete cardenales comunes (Paroaria coronata), cinco chimangos (Milvago chimango), cinco corbatitas (Sporophila caerulescens), diez jilgueros (Sicalis flaveola), un jote cabeza negra (Coragyps atratus), cuatro pepiteros de collar (Saltator aurantiirostris), siete reinamoras (Cyanocompsa brissonii) y tres siete vestidos (Poospiza sp).

Recuperación

Según informaron del Parque de la Biodiversidad, el águila mora ingresó en estadío juvenil, que por su peso y envergadura estimaron un año de edad.

“Este ejemplar llegó muy deshidratado y durante el proceso tuvimos varias complicaciones, pero de a poco comenzó su mejoría. Pudimos constatar que era hembra, porque suelen ser de mayor tamaño. Entrenamos su vuelo en voladoras y su capacidad de caza para que hoy pueda regresar a la naturaleza”, explican los biólogos del Parque de la Biodiversidad.

Por su parte los caranchos llegaron al recinto juveniles y deshidratados. También recuperaron su capacidad muscular y de vuelo.

Situación similar ocurrió con los chimangos, jotes y caranchos que transitaron su recuperación en el Tatú Carreta. “Todos eran juveniles, ingresaron pichones porque se habían caído del nido y fueron rescatados”, precisaron de la reserva de Casa Grande.

Entre enero y diciembre de este año, se realizaron 27 eventos de liberación que involucraron a 665 ejemplares de fauna silvestre.

Liberaciones 2025

Entre enero y diciembre de este año, se realizaron 27 eventos de liberación que involucraron a 665 ejemplares de fauna silvestre, pertenecientes a 51 especies diferentes.

Los ejemplares provenían de secuestros, rescates y entregas voluntarias realizados en el cumplimiento de la ley 10.115 y fueron rehabilitados en los centros de rescate del Tatú Carreta (Casa Grande), Parque de la Biodiversidad (Capital) y Parque Ecológico Urbano (Río Cuarto).

Estos eventos se realizaron en 22 locaciones, ubicadas en distintas regiones naturales del territorio provincial, según requerimiento de las especies a las que pertenecían los distintos ejemplares involucrados.

Del total de ejemplares liberados, 597 pertenecían al grupo de las aves (542 de ellas paseriformes y 52 rapaces), 61 mamíferos y 7 reptiles.

Atravesaron una cuarentena sanitaria protocolar y en algunos casos, también fue necesario un proceso de rehabilitación.
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