La Policía Ambiental, perteneciente al Ministerio de Justicia y Trabajo del Gobierno de Córdoba, liberó un aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) en el Parque Nacional Ansenuza, ubicado al noreste de la provincia.
Se trata del ejemplar que a principios de mes fue rescatado en la ciudad de Villa Santa Rosa y trasladado al centro de rescate del Tatú Carreta, en donde los especialistas le brindaron atención primaria, lo estabilizaron y realizaron todos los estudios pertinentes para determinar su estado sanitario.
“Cada vez que podemos devolver a la naturaleza un individuo de esta especie nos da mucho orgullo y emoción, porque creemos que son muy importantes todos los esfuerzos que podamos hacer para contribuir a la conservación del aguará guazú en vida silvestre”, expresó Adrián Rinaudo, secretario de Policía Ambiental.
En esta oportunidad, los especialistas del Centro de Rescate de fauna silvestre – ubicado en Casa Grande – explicaron que es un macho de tres o cuatro años de edad aproximadamente y está pesando alrededor de 25 kilogramos.
“Lo primero que hacemos cuando recibimos un animal de estas características es estabilizarlo, para reducir el estrés ocasionado en el rescate, captura y traslado”, explicó Javier Álvarez, responsable del Tatú Carreta.
El aguará guazú llegó al Centro de Rescate Tatú Carreta con un peso de 25 kilos, entre 3 y 4 kilos por debajo de lo esperado para un animal de su porte.
“Los análisis de sangre dieron resultados normales. También se realizó una ecografía para evaluar la posible presencia de un parásito renal, cuyo resultado fue negativo. En el análisis de materia fecal se detectaron algunos parásitos intestinales frecuentes en animales que viven en libertad, informó María Ahumada, veterinaria de la Reserva.
Asimismo, desde la Reserva comentaron que le colocaron un chip interno de identificación para poder saber la trazabilidad del animal si vuelve a ser avistado.
Cuando el equipo de veterinarios y cuidadores del centro de rescate y rehabilitación indican que puede ser devuelto a su hábitat, los técnicos de Policía Ambiental determinan el mejor sitio para su reinserción en la naturaleza.
En este caso, gracias a un trabajo conjunto del Gobierno de Córdoba con la Administración de Parques Nacionales, se eligió un lugar dentro del Parque Nacional Ansenuza. Esto se debe a que en la zona tanto guardaparques provinciales como nacionales pueden contribuir a su cuidado y asistencia en caso de ser necesario.
“Existe una dinámica de articulación muy sana entre los organismos de la Provincia y Parques Nacionales, y me parece que estamos trabajando muy bien. Este trabajo conjunto nos permite impulsar acciones concretas para la conservación de la fauna silvestre”, destacó Fernán Justo, director de Conservación de la Administración de Parques Nacionales para la Región Centro del país.
La especie
El aguará guazú es el mayor cánido de Sudamérica y se distribuye en Brasil, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Perú y Argentina. En nuestro país, se encuentra en peligro de extinción, es decir que, de no mediar acciones para preservarlo podría desaparecer de la vida silvestre.
Durante 70 años se creyó que este animal había desaparecido de la provincia de Córdoba, sin embargo, a finales de la década del 80’ se registró su presencia en el noreste de la provincia, en el límite con Santiago del Estero. A partir de esa fecha se observaron otros ejemplares en la región del bañado del río Dulce y laguna Mar Chiquita, siendo cada vez más frecuentes los avistamientos en esa región.
Este animal se distingue por su pelaje anaranjado y por su crin larga de color negra. Tiene aspecto de zorro, pero lo diferencian sus largas patas negras y cabeza pequeña. Habita en ambientes abiertos como pastizales y humedales, aunque puede desplazarse hacia otras regiones en búsqueda de alimento.
Esfuerzos por conservación en Córdoba
En nuestro país, el aguará guazú se encuentra protegido en toda la extensión de su hábitat y en Córdoba, está en la categoría de “peligro de extinción”, por lo que todos los esfuerzos de conservación son muy importantes, porque de no mediar acciones para preservar esta especie podría desaparecer de la vida silvestre.
El secretario de Policía Ambiental ponderó el trabajo articulado con otras instituciones para aunar esfuerzos en la conservación de esta especie tan emblemática para Sudamérica que se encuentra amenazada: “Valoramos mucho el esfuerzo que realizan otros organismos de Gobierno y externos para preservar todas las especies de fauna silvestre que rescatamos, pero en particular el aguará guazú”.
Desde el año 2014 Policía Ambiental trabaja en conjunto con diferentes centros de rescate y rehabilitación para conservar la especie.
En 2022 se creó el Parque Nacional Ansenuza, área protegida que conserva el mayor lago de agua salada de Sudamérica, importante sistema de humedales y refugio de una gran biodiversidad, entre la que destacan especies de aves migratorias y playeras y mamíferos como el aguará guazú.
En agosto de 2025, la actual Secretaría de Ambiente y Cambio Climático le otorgó la categoría de Monumento Natural Provincial, esto significa que es la mayor categoría de protección ambiental.
Recomendaciones ante el avistaje
El organismo recomienda que ante el avistaje de un aguará guazú no se intente su captura, ni acorralamiento.
Tampoco hay que tratar de alimentarlo ya que ellos cazan sus propias piezas.
Solo en el caso que se advierta que su integridad está en peligro o se visualice alguna lesión o enfermedad hay que dar aviso, para que personal preparado proceda a rescatarlo, a las siguientes vías de contacto:
- Policía Ambiental: Teléfonos: 351 4420924 WhatsApp: 351 33108709 (solo mensajes con geolocalización)
- Secretaría de Ambiente: Teléfono: 351 4343310 interno 109.
- Policía de la Provincia: Teléfono: 911.
