Artemis II emprende el regreso a la Tierra tras una misión histórica en el lado oculto de la Luna

La cápsula Orion inicia un viaje de cinco días hacia el Pacífico luego de batir récords de distancia y protagonizar un inédito sobrevuelo tripulado por la cara oculta del satélite.

Artemis II emprende el regreso a la Tierra tras una misión histórica en el lado oculto de la Luna

La cápsula Orion inicia su regreso tras un histórico sobrevuelo por la cara oculta de la Luna y un récord de distancia para una tripulación humana.

La misión Artemis II comenzó su retorno a la Tierra este martes 7 de abril tras completar un hito sin precedentes en la exploración espacial: el regreso de una tripulación humana a la órbita lunar luego de más de medio siglo.

A bordo de la cápsula Orion spacecraft, los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, integrantes de la NASA y la Canadian Space Agency, lograron alejarse hasta 406.771 kilómetros de la Tierra, superando el récord histórico alcanzado por la misión Apollo 13. Con ello, se convirtieron en los seres humanos que más lejos han viajado en el espacio.

El momento más crítico de la misión se produjo durante el sobrevuelo por el lado oculto de la luna, cuando la nave quedó completamente incomunicada con el centro de control durante 50 minutos debido a la interferencia del satélite. En ese lapso, la tripulación operó de forma autónoma, en una fase clave para evaluar la capacidad de respuesta ante situaciones extremas.

Durante ese “silencio” espacial, los astronautas no sólo observaron un eclipse solar imposible de ver desde la Tierra, sino que también capturaron imágenes de alta precisión de formaciones como la cuenca Oriental, un gigantesco cráter de 930 kilómetros considerado fundamental para comprender el origen del sistema solar.

“Es un gusto volver a estar en comunicación con ustedes. Estamos de camino en regreso a la Tierra”, expresó la astronauta Christina Koch al restablecer el contacto, llevando alivio tras uno de los tramos más delicados del viaje.

Los astronautas estudiaron la cara oculta de la Luna mediante fotografías y la observación directa a través de las ventanas de la cápsula.

Cronograma de regreso y pruebas clave

La fase de retorno, que se extenderá por cinco días, contempla una serie de maniobras y ensayos técnicos fundamentales. Entre ellos, se destacan pruebas de pilotaje manual, simulacros ante eventos de radiación solar y la verificación de los sistemas de reingreso.

En la etapa final, la cápsula se desacoplará de su módulo de servicio y enfrentará temperaturas de hasta 1.500 °C durante su ingreso a la atmósfera terrestre. Posteriormente, desplegará sus paracaídas para concretar un amerizaje en el Océano Pacífico, donde equipos especializados aguardan su recuperación.

El aporte de la UBA: Ciencia argentina en el espacio profundo

En el marco de esta gesta internacional, la Argentina ha logrado un hito tecnológico propio con el despliegue del microsatélite Atenea, un CubeSat de clase 12U que viajó como carga secundaria en el cohete SLS. Este desarrollo, coordinado por la CONAE, contó con una participación estratégica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA) a través de su equipo ASTAR.
El equipo de la UBA, integrado principalmente por investigadores, docentes y estudiantes de las áreas de Electrónica y Física, fue el responsable de diseñar y fabricar componentes críticos para la supervivencia del microsatélite.
Entre sus contribuciones principales destaca un circuito impreso de 10 por 10 centímetros encargado de la carga externa de las baterías, una pieza fundamental para garantizar el suministro energético en caso de postergaciones del lanzamiento. Además, la UBA intervino en el diseño del medidor interno de radiación y en el experimento científico encargado de evaluar el impacto de la radiación cósmica en componentes electrónicos.
La misión de Atenea ya se considera un éxito rotundo: el satélite nacional alcanzó una distancia récord de 70.000 kilómetros de la Tierra, superando cualquier marca previa de un artefacto espacial argentino.
Durante sus 20 horas de operación, logró transmitir telemetría y datos clave a las estaciones terrestres de Córdoba y Tierra del Fuego, validando tecnologías de comunicación de largo alcance y posicionamiento GPS en altitudes extremas.
Con este logro, la UBA y el sistema científico argentino demuestran su capacidad para integrarse en misiones de vanguardia de la NASA, posicionando al país en el selecto grupo de naciones que hoy exploran el espacio profundo.

Impacto político y proyección futura

El éxito de la misión ya generó repercusiones a nivel internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comunicó con la tripulación para felicitarlos e invitarlos a la Casa Blanca, destacando que la hazaña “ha inspirado al mundo” y consolida el liderazgo estadounidense en la nueva carrera espacial.

Artemis II no solo marca un avance tecnológico, sino que sienta las bases para futuras misiones tripuladas, con el objetivo de establecer una presencia sostenida en la órbita lunar y preparar el camino hacia Marte. Con su regreso en marcha, la misión ya se inscribe como un punto de inflexión en la exploración espacial contemporánea.

Artemis II: cómo ver en vivo el sobrevuelo lunar desde Argentina

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