Científicas de la UNC crean parches del tamaño de un arroz contra el glaucoma

El dispositivo diseñado en Córdoba libera fármacos de forma controlada. Tiene como objetivo reemplazar el uso frecuente de gotas y superó con éxito las primeras pruebas médicas.

UNC

Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba desarrolló parches oculares mediante impresión 3D para tratar el glaucoma de manera más eficiente. El dispositivo posee el tamaño de un grano de arroz y administra la droga de forma constante y localizada. La innovación publicada por el portal Unciencia busca optimizar la aplicación de medicamentos en una enfermedad que representa la principal causa de ceguera irreversible en el mundo.

Una respuesta tecnológica frente a las gotas tradicionales

El desarrollo soluciona los inconvenientes de las terapias actuales basadas en gotas oftalmológicas. Los métodos tradicionales presentan problemas por la falta de constancia de los pacientes y el lagrimeo natural. Los mecanismos del parpadeo eliminan el líquido rápidamente, lo que provoca que menos del cinco por ciento del fármaco llegue a los tejidos internos del ojo.

Para resolver este problema, especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y de la Facultad de Ciencias Químicas combinaron biomateriales y nanotecnología. La materia prima del proyecto consiste en una mezcla homogénea de colágeno hidratado y acetazolamida. Este fármaco reduce la presión intraocular al moderar la producción de líquidos, pero hasta ahora solo se administraba mediante pastillas por su baja solubilidad en formato líquido.

Los dispositivos tienen seis milímetros de largo, tres milímetros de ancho y dos milímetros de alto. Estas rejillas rectangulares se colocan en el saco conjuntival, ubicado entre el ojo y el párpado inferior. Los ensayos determinaron que los insertos no generan irritación y logran resultados similares a la vía oral, pero utilizan dosis menores.

Resultados de los ensayos en el laboratorio

El proyecto obtuvo el segundo lugar en el certamen UNC Innova dentro de la categoría de investigación aplicable. Las tareas están radicadas en el Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas y en la Unidad de Investigación y Desarrollo en Tecnología Farmacéutica. Ambas instituciones dependen de la casa de altos estudios cordobesa y del Conicet.

La estructura se define mediante un software de diseño antes de pasar al equipo de bioimpresión. La máquina deposita el colágeno y la droga capa por capa a través de una jeringa. La mezcla fue testeada con la droga pura y también convertida en nanocristales tras un proceso de molido.

“En esencia el andamio de colágeno prolonga el tiempo que la droga se mantiene en contacto con el ojo”, explicó Julieta Ribotta, ingeniera biomédica y directora del proyecto. La investigadora afirmó además: “Hemos logrado que el efecto de los insertos se mantenga mínimamente por 10 horas, un tiempo superior al de las gotas comerciales”.

Próximas etapas del desarrollo

Las fases iniciales de control biológico comprobaron la seguridad del implante antes de avanzar a los modelos vivos. El equipo realizó un ensayo bajo la norma ISO 10993 para verificar la biocompatibilidad del material diseñado.

“Luego se hizo un ensayo bajo la norma ISO 10993, para asegurar que el inserto no fuera citotóxico”, detalló Mariana Cid, integrante del equipo de trabajo y científica del IIByT. La experta posee trayectoria en el estudio de medicina regenerativa e ingeniería de tejidos.

La última etapa consistió en la evaluación con conejos, debido a la similitud que sus ojos poseen con los órganos humanos. El grupo de trabajo integrado por Hamoudi Awde, Romina Comín, Juan Pablo Real, Santiago Palma, Ignacio Tártara y Lina Formica busca ahora extender los tiempos de liberación de la droga, mejorar la adherencia del parche y estandarizar la fabricación.

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