Un poco más atrás de la pantalla. En quiénes hicieron una película, en las historias que la fueron construyendo, en las dificultades, en las decisiones que tomaron sus realizadores y en todo eso que una producción puede generar cuando deja de pertenecer solamente a quienes la hicieron y se encuentra con sus espectadores. Una película no termina cuando aparecen los créditos. Después puede llegar más de una pregunta, una discusión, una charla con su director o simplemente esa conversación que sigue camino a casa. El cine también se alimenta de esos cruces -como toda disciplina- de las distintas miradas que aparecen alrededor de una obra y de la posibilidad de conocer un poco más sobre aquello que quedó delante y atrás de la pantalla.
Llegados a un momento en que hacer y sostener cine en la Argentina supone cada vez más dificultades, los festivales tienen además otro valor. Por eso, que uno de ellos se abra sus salas durante cuatro días para recibir diferentes obras junto a sus realizadores es también una manera concreta de mantenerlo vivo, de sostenerlo.
En este sentido, la quinta edición del Festival Monumental Sierras de Cine y Artes Visuales se desarrollará desde jueves a domingo en Alta Gracia. El Cine Teatro Monumental Sierras (Av. Belgrano 249) será una vez más el punto de encuentro para una programación que mestiza cine argentino y latinoamericano, producciones de estudiantes, cortometrajes, largometrajes, documentales, animación y funciones especiales en 35 mm.
También comporta una edición histórica debido a que recibió más de 900 inscripciones de producciones audiovisuales provenientes de distintos países de América Latina.
Mirar un poco más allá de la película
El encuentro con quienes están detrás de las obras será una parte importante de esta edición. Varios directores acompañarán las funciones y conversarán con el público, entre ellos Lucas Koziarski, responsable de Gente de la ruta; Santiago Seín, director de Para hacer una película sólo hace falta un arma; y Sofía Jallinsky y Juan Pablo Basovih, realizadores de Los bobos.
El sábado, a las 18, esa posibilidad tendrá de invitada a Lucrecia Martel, quien estará presente en la proyección de su documental «Nuestra Tierra» (2025) y luego mantendrá una charla abierta con el público. La actividad requiere inscripción previa y será uno de los momentos centrales del festival.
Nuevas miradas desde Cine Joven
Una de las características de esta edición será, además, la presencia de producciones realizadas por niñas, niños y adolescentes de distintos colegios e instituciones. Cine Joven tendrá funciones durante jueves y viernes, distribuidas en distintos bloques según las edades, y contará también con entregas de premios.
Esos cortometrajes permiten mirar otro aspecto de la producción audiovisual: qué sucede cuando hacer una película se convierte también en una experiencia de aprendizaje. Las historias pueden ser pequeñas, los equipos pueden estar formándose y los recursos pueden ser diferentes a los de una producción profesional, pero la pantalla funciona de la misma manera: alguien cuenta algo y otro alguien se sienta a mirar.
La jornada del viernes incluirá la muestra taller “Gleyzer, la mirada combativa”, coordinada por Muriel Nogués, con trabajos de Raymundo Gleyzer y la participación de organizaciones de derechos humanos, Refugio Libertad y estudiantes del Nivel Superior E.N.S.A.G. Se proyectarán Ceramiqueros de Traslasierra, Swift y Nuestras islas Malvinas.
Del cortometraje al 35 mm
La competencia oficial de cortometrajes ocupará distintos momentos del festival y tendrá tres bloques, uno de ellos dedicado especialmente a la animación. Allí aparecerán trabajos de realizadores de distintas procedencias y edades, en un recorrido que permite pasar de las búsquedas más experimentales a relatos de corte documental o narrativo.
También habrá espacio para los Cineclubes de Córdoba, que el viernes a las 19:30 presentarán La noche está marchándose ya, de Ezequiel Salinas y Ramiro Sonzini, acompañada por una charla. A su vez, el Festival Mitonkia tendrá una muestra de cortometrajes.
En medio de esa variedad, el festival recuperará una forma de ver cine que hoy resulta cada vez menos habitual: el 35 mm. Cine a descubrir, con proyecciones a cargo de Luis Nogués, tendrá funciones el jueves y el domingo. La propuesta suma al programa una experiencia ligada al soporte fotoquímico y a otra manera de encontrarse con una película en la sala.
Por otra parte, el domingo concentrará buena parte del cierre. Por la mañana habrá una muestra de la Diplomatura en Documental Contemporáneo, coordinada por Lucrecia Matarozzo, seguida por Para hacer una película sólo hace falta un arma, de Santiago Seín, con presencia del director.
Por la tarde volverá Cine a descubrir en 35 mm y, a las 18, llegará un doble programa de Saga cinéfila, con ¿Qué será del verano? y No arreglen ni limpien mi habitación, a mí me gusta como está, de Ignacio Ceroi, quien estará presente.
A las 21 será el momento de conocer los resultados del certamen oficial, con la ceremonia de premiación y la proyección de los cortometrajes ganadores. El cierre será con un brindis y fiesta de despedida.
El Festival Monumental Sierras vuelve a abrir espacio en Alta Gracia. La programación detallada puede verse en siguiente enlace o en la red oficial de instagram @festivalmonumentalsierras.ag.
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