Con el poncho como símbolo, el FICIC celebrará quince años de cine independiente

Con el Poncho Coscoíno como estandarte de resguardo cultural, la ciudad se prepara para cuatro jornadas —del 30 de abril al 3 de mayo— en las que desplegará su ritual cinéfilo más emblemático.

Con el poncho como símbolo, el FICIC celebrará quince años de cine independiente

Con más de 500 películas recibidas, el evento dará comienzo en trece días.

“El cine es arte, es trabajo de equipo y es comunicación”, expresan desde el festival, y esta frase se hace materia el último día de abril, en la ciudad que con poncho y el frío de otoño tendrá un nuevo encuentro con la pantalla grande. En este 2026, el Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín (FICIC) celebra sus quince años de trayectoria, consolidándose como un espacio donde la creación de identidad, tanto individual como colectiva, se manifiesta a través de cada proyección. Del 30 de abril al 3 de mayo, la ciudad cordobesa dejará de ser solo la «cuna del folklore» para reafirmarse como el escenario de un ritual donde ver y pensar el cine se vuelve un hecho social compartido.

Identidad como abrigo

Para esta decimoquinta edición, la organización ha elegido vestir al festival con el emblemático Poncho Coscoíno como símbolo central. Con su icónica guarda en blanco y negro, la prenda se transforma en una metáfora del cobijo que el certamen ofrece a las narrativas independientes. Este encuentro, que tendrá lugar en el Valle de Punilla, busca acercar a los espectadores un amplio abanico de contenidos, perspectivas y propuestas provenientes del exterior, porque, como en toda disciplina, la mirada del otro resulta fundamental.

Desde la dirección del festival, liderada por Eduardo Leyrado y Carla Briasco, se entiende que la permanencia de este espacio es un logro de la voluntad colectiva. En sus propias palabras: “El acto de proyectar en FICIC es un acto de amor, valentía y coraje. Quienes hacemos FICIC nos sentimos orgullosos y privilegiados de dar un nuevo paso”.

Semilleros y pantallas globales

El FICIC ya ha puesto en marcha su maquinaria curatorial con la apertura de sus convocatorias para cineastas de todo el mundo. El festival se estructura sobre ejes que buscan tanto la excelencia internacional como el fomento del cine regional y nacional:

El éxito del FICIC radica en la visión de sus gestores por descentralizar la cultura. Eduardo Leyrado, realizador y productor con una profunda raigambre en el cine cordobés, ha trabajado desde la primera edición en 2011 para que el festival dialogue con la idiosincrasia de Cosquín sin perder su perfil de vanguardia. Por su parte, Carla Briasco ha sido una pieza clave en la profesionalización de la gestión cultural en el Valle de Punilla, logrando que el festival sea reconocido por el Polo Audiovisual Córdoba como un faro de exhibición en el centro del país. Esta sinergia entre lo público y lo privado —con el apoyo de @caciquearg y la Municipalidad de Cosquín— ha permitido que el cine independiente encuentre un lugar de reconocimiento y exposición para producciones autogestionadas que priorizan el valor agregado de la curaduría artística.

Mientras los equipos técnicos y de programación avanzan en el visionado de las piezas postuladas, la organización ha informado que la selección oficial y el cronograma detallado de actividades se darán a conocer próximamente

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