La directora del Museo del Louvre, Laurence des Cars, presentó su renuncia este martes tras la profunda crisis institucional desatada por el robo de las joyas de la corona francesa ocurrido en octubre de 2025. El asalto, que resultó en la pérdida de un botín valuado en 88 millones de euros, dejó al descubierto graves vulnerabilidades en el sistema de vigilancia del museo más visitado del planeta.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, confirmó que aceptaba la dimisión de la funcionaria, destacando su decisión como «un acto de responsabilidad» en un momento en que el museo «necesita estabilidad y un nuevo y fuerte impulso». A pesar de su salida de la dirección, Macron le confiará una misión especial vinculada a la cooperación entre grandes museos en el marco de la presidencia francesa del G7.
La posición de Des Cars se había debilitado considerablemente tras reconocer que la entidad contaba con una «infraestructura técnica absolutamente obsoleta, incluso ausente» para el monitoreo de sus piezas más valiosas, calificando la situación como una «observación terrible». Se espera que este miércoles la ahora exdirectora comparezca ante una comisión parlamentaria de investigación para dar cuenta de las fallas expuestas durante el asalto.
El hecho que precipitó el fin de su gestión ocurrió el 19 de octubre, cuando un grupo comando irrumpió en la Galería de Apolo al amanecer. En una operación que duró apenas siete minutos, los delincuentes utilizaron una cortadora de disco para romper los cristales y sustraer objetos de valor incalculable de la colección de Napoleón, incluyendo una tiara de perlas de la emperatriz Eugenia.
Este desenlace se produce en un contexto de fuerte malestar interno, marcado por denuncias sindicales sobre el deterioro del edificio y huelgas de empleados por falta de recursos y recortes de personal. Des Cars, quien en el año 2021 se convirtió en la primera mujer en dirigir el Louvre en sus 230 años de historia, deja su cargo mientras la justicia francesa aún procesa a varios sospechosos vinculados al golpe cultural.
