El Museo de las Mujeres celebra 15 años de «romper el cristal»

La histórica casona de "El Panal", renombrada como espacio Museo de las Mujeres en 2011, conmemora su aniversario. Una jornada de arte y memoria que celebra la muestra de mujeres artistas en la escena cultural cordobesa.

El Museo de las Mujeres celebra 15 años de "romper el cristal"

"Mujeres con Historia" ofrecerá un recorrido musical y emotivo en la voz de Valeria Giaquini.

El Espacio Cultural Museo de las Mujeres se prepara para una celebración histórica. Este viernes la institución festejará su 15° aniversario en su emblemática sede de Rivera Indarte 55. La jornada, con entrada libre y gratuita, contará con teatro, música y una reflexión profunda sobre cómo Córdoba transformó un espacio de élite y exclusión en uno de vanguardia y género.

Un aniversario entre escenas, acordes y cuerpos en movimiento

La celebración de este viernes propone una experiencia que trasciende el acto protocolar para transformarse en un recorrido sensorial y profundo. Desde las 18, la programación se despliega bajo el Ciclo Patio Peatonal, entrelazando lenguajes artísticos que invitan a habitar el museo desde lo sensible. La jornada inicia con la potencia dramática de «Los Monstruos van Debajo de la Cama», una obra de la dramaturga y actriz Natalia Buyatti (destinada a mayores de 18 años). Bajo la dirección de Camila Murias, la pieza pone en escena a Desdémona, una mujer que intenta —sin lograrlo del todo— decir aquello que la atraviesa. Inspirada en relatos reales de abusos intrafamiliares, la propuesta asume la imposibilidad de decirlo todo y transforma ese umbral en una búsqueda poética donde el escenario deviene espacio de tensión entre lo indecible y la necesidad vital de hablar.

En paralelo, el recital «Mujeres con Historia» ofrecerá un recorrido musical y emotivo en la voz de Valeria Giaquini. No se trata de un concierto convencional, sino de una propuesta con narrativa dramatúrgica que explora el linaje femenino a través de referentes del folklore latinoamericano como Violeta Parra, Mercedes Sosa, Chabuca Granda y Natalia Lafourcade, junto a composiciones propias de la artista. Este viaje sonoro busca honrar la herencia cultural y resignificar la memoria emocional desde una perspectiva íntima y potente. La propuesta escénica culminará con la interpretación de la bailarina Laura Moltoni, quien pondrá el cuerpo para traducir en movimiento las historias y las luchas que el museo representa.

Acompañando estas presentaciones, los asistentes podrán transitar las salas que actualmente albergan la temporada «Memorias de Resistencias: Mujeres, Arte y Militancia». Inaugurada en el marco del 8 de marzo y a 50 años del golpe de Estado en Argentina, la muestra reúne expresiones que ponen en valor el cruce entre arte y compromiso social. Se destacan allí los 60 años de trayectoria de Irene de la Torre, un sentido homenaje a la labor de Nora Cortiñas y una selección itinerante del Museo Tamburini con obras premiadas en el Premio Bancor entre 2014 y 2024. El recorrido visual se completa con las obras de Silvia Carballo, Elisa Bisaro, Lisette Coronada, Florencia Gieco y la Agrupación Tejiendo La Piedra, configurando un presente activo donde el arte se convierte en la herramienta definitiva para expresar aquello que las palabras no alcanzan a nombrar. Las exposiciones también pueden visitarse de martes a sábados, de 10 a 19, con entrada libre y gratuita.

El Panal: un pasado de billares, cartas y exclusión

Para entender la importancia de este aniversario, es necesario mirar hacia atrás. El edificio fue originalmente la casa de Miguel Ángel Juárez Celman, quien luego sería presidente de la Nación. Su hermano, Marcos Juárez, fundó allí el club «El Panal», un espacio de socialización para la élite masculina de finales del siglo XIX.

El nombre del club no era casual: se debía a los «Panales», una bebida típica de la época a base de agua, limón, miel y azúcar que consumían los socios mientras jugaban al billar o a las cartas. En esos salones se gestaban las decisiones más influyentes de la provincia, como la estrategia para iniciar el juicio político y destituir al entonces gobernador Ambrosio Olmos.

Sin embargo, la exclusión era absoluta. Las mujeres tenían prohibido el ingreso, e incluso el personal de servicio debía ser estrictamente masculino. Era un territorio vedado, un símbolo de la Córdoba que decidía sin ellas.

La historia desde hace 15 años

La transformación del edificio en museo en el año 2011, bajo el programa «Córdoba con ellas», respondió a una realidad alarmante detectada en investigaciones de la época. Al analizar el patrimonio público cordobés, se descubrió que el 89% de las obras pertenecían a hombres, mientras que solo el 11% eran de autoría femenina o anónima.

A pesar de que las escuelas de arte tenían (y tienen) más egresadas mujeres que varones, ellas permanecían en la sombra. Mientras la producción masculina circulaba en galerías, la actividad de las mujeres quedaba relegada al ámbito doméstico. El Museo de las Mujeres nació precisamente para romper esa inercia y visibilizar lo que ya existía pero no se mostraba.

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