Experimentos con la verdad

Entre el error de Luzu y las "fake news" históricas: una reflexión sobre cómo la inmediatez líquida de las plataformas diluye el valor de la verdad.

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La belleza es el esplendor de la verdad. Platón

Hace unos días envié a Hoy Día Córdoba una nota como esta y unos días después, la noche antes de hacerse papel y ser publicada, el editor me alertó sobre un error. De haberse presentado tal y como la había preparado, hubieran llovido insultos para el diario y el autor por partes iguales. Gracias Guillermo.

Ese mismo día, en el canal de streaming Luzu, la conductora Florencia Peña anunció la muerte de Jorge Messi, padre del nuestro amado astro futbolístico, ni más ni menos que en el momento de mayor expectativa mundialista. Lo hizo de forma liviana y con desparpajo. Casi con insolencia. No hubo editores como Guillermo y obviamente las consecuencias fueron terribles: un golpe al corazón nacional.

La falsedad tergiversada

Inmediatamente hubo mucho ruido y empezó una tormenta mediática que embarró aún más la cancha (con permiso para la metáfora futbolística): mientras la familia salía a aclarar que Jorge Messi estaba internado pero estable, los medios tradicionales -grandes perdedores de esta etapa histórica de reconfiguración informativa- tomaron posición señalando la falta de seriedad de ese, y otros espacios alternativos, que llenan el aire de datos sin asidero corroborado. El presidente de la Nación, por su parte, no perdió la oportunidad para descargar agravios cargados de misoginia y violencia para contribuir con una nueva ola de estupidez sobre los ciudadanos.

Al día siguiente Nicolás Occhiato, dueño y fundador de la señal de streaming, tomó la decisión de desvincular a la conductora y toda la producción del programa. Occhiato, que inició su trayectoria mediática en programas de talento como Combate o Súper Bailando, fue un youtuber pionero y, en 2020 fundó esta plataforma que -junto con Olga– lidera la preferencia para las audiencias juveniles. Más allá de eso, la verdad ya era un sustantivo de mala conectividad con el presente.

Informantes insolventes

Los panelistas catódicos, sobreexcitados por el consumo de papelitos picados futbolísticos, empezaron un proceso de carroñería acusando a estas plataformas de poca seriedad. Su ensañamiento estaba cargado de la bronca que sienten quienes han visto a sus auspiciantes apostar por este tipo de espacios en perjuicio de los medios consolidados. Los influencers también empezaron a lanzarse acusaciones de insolvencia y, como si todo esto fuera poco, no faltaron quienes se preguntaron desde qué posición el gobierno criticaba a Flor Peña si la vocería oficial -y las redes de los funcionarios también- son una cloaca de falsedades.

La verdad impresa, la verdad líquida

“La Guerra de los Mundos” (1938) fue una obra en formato de noticiero radial que Orson Welles utilizó para informar sobre una invasión alienígena. Causó pánico general, y aunque era ficticia, demostró la capacidad de los medios para construir realidades alternativas. Muchos años después, “El testimonio de Nayirah” fue un caso fechado en 1990 cuando una niña presentó, entre sollozos y frente al Congreso de los Estados Unidos, su relato sobre soldados iraquíes asesinando bebés en Kuwait. Sin intenciones de ficción, su testimonio inclinó inmediatamente la opinión pública a favor de la invasión de Irak. Tristemente, se descubrió poco tiempo después que sus lágrimas fueron diseñadas por la Empresa de Relaciones Públicas Hill & Knowlton y que, además, la niña era hija de un diplomático americano.

Las historias incluyen gran parte de un siglo con medios de comunicación fuertes, con recursos, y un ejército de personas cuya misión era aportar rigor a cualquier publicación, sea impresa o transmitida. Pero aun así emergían fakenews.

Al final de ese siglo el filósofo Zygmunt Bauman lanzó una teoría revolucionaria: todo es fluido, líquido, y muchas certezas humanas pasarían a ser cambiantes, inestables, caracterizadas por el individualismo y los intereses mezquinos.

Poesía, memoria y mentira

Lejos de Bauman, Viktor Shklovski propuso que existen palabras cuyo uso (y consumo) excesivo les ha desgastado. La relación entre signo y significado se ha diluido y, justamente, la poesía está para construir una disimetría con la realidad. Un valor eminentemente estético que construye belleza al buscar otras formas de unir signo y significado.

Paul Auster, por su parte, en “Experimentos con la verdad” aborda el concepto de relato y concluye que, al recordar el pasado o al contar nuestras propias anécdotas, las adaptamos construyendo nuevas versiones de la verdad imprescindibles para nuestra supervivencia.

La mentira, por su parte, así como la tergiversación voluntaria de la realidad, son distorsiones inútiles para la sociedad. Elementos peligrosos en el terreno fértil para la estafa social de la credibilidad que proponen las plataformas, cuya consecuencia es la contaminación de los vínculos de la comunidad. Realidades de aspecto verídico que aplastan la ilusión, desintegran la confianza y, en resumidas cuentas, nos alejan de ese mundo mejor que es posible si por nuestro corazón, con poesía, relato y memoria, circula la verdad.

 

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