Tratame suavemente es la obra más difundida de Daniel Melero, el primer exponente de la música tecno en Argentina. Gran compositor, instrumentista y productor, fue uno de los músicos más cercanos a Soda Stereo. Esa cercanía le permitió popularizar su obra, que se inmortalizó en la voz de Gustavo Cerati cuando dice:
No quiero soñar mil veces las mismas cosas,
ni contemplarlas sabiamente.
Quiero que me trates suavemente.
La balada parece estar inspirada en una relación de pareja algo complicada, cuasi tortuosa. Un él o ella que le pide a su amor que le afloje un poco a tanta locura. Un reclamo para buscar la paz que el amor debe darnos:
Tenés que comprender que no puse tus miedos
donde están guardados
y que no podré quitártelos
si al hacerlo me desgarras.
La gran pregunta es: ¿a quién le pidió Melero que lo tratara suavemente?
Es ahora cuando llega el momento de la gran sorpresa: Melero se la escribió no a algún amor conflictivo, sino al genocida Leopoldo Fortunato Galtieri. Compuso el tema en 1982, cuando el dictador se embalaba en la aventura Malvinas. Mientras lo veía por tele declarar la guerra a Margaret Thacher, el músico tomó la lapicera y escribió una gran crítica a la locura bélica de Galtieri, pero que debía estar solapada para evitar la censura.
La soledad que se esconde tras tus ojos, los ojos del dictador, llenos de violencia; la blusa que atora sentimientos no es más que el disfraz militar, que a Melero, dicho por él, siempre le pareció gay: Galtieri, que reprime sus sentimientos, no tiene más escapatoria que la violencia. Soñar mil veces las mismas cosas no es más que la pesadilla reiterada de la guerra, una guerra que vuelve a repetirse. La súplica que da nombre a la canción, el pedido de que lo traten suavemente, habla directamente de la tortura, práctica habitual de aquella dictadura.
Ya al final, conociendo el destinatario, no hace falta explicar a qué se refirió Melero cuando escribió:
Te comportas de acuerdo con lo que te dicta cada momento,
y esa inconsciencia no es algo heroico,
es más bien algo enfermo.
Clarísimo Melero.
