“Una Tregua” para poner freno al gris de la vida

La comunicadora y escritora Ana Paula Tabera, quien tiene su columna de literatura en este medio, presenta su primer poemario el próximo 9 de mayo. Una obra que nació como un sueño experimental y terminó siendo el cierre necesario para viejas heridas, bajo la influencia de grandes referentes y la calidez de lo terrenal.

“Una Tregua” para poner freno al gris de la vida

Con 26 años, Paula lanzará su esperado libro de poemas, habitado por la intensidad y la contradicción.

“No sé hacerlo de otra forma, no sé sentirlo sin que sea con todo el corazón”. Con esa contundencia cierra Ana Paula Tabera uno de sus poemas, y con esa misma intensidad se prepara para lanzar su primer libro, “Una tregua”. La cita para este encuentro íntimo será el próximo sábado 9 de mayo a las 18 en Hugo Restaurant (Belgrano 884), un espacio donde la autora compartirá los ejemplares físicos de una obra gestada desde la honestidad brutal. 

Para quienes tenemos el agrado de conocerla, este lanzamiento tiene un sabor especial en la vida de Paula. Comunicadora, pero sobre todo incansable impulsora de sueños, ha hecho del movimiento y los viajes una forma de vida. Su regreso al país, luego de varios años, abrió también el reencuentro con aquello que había quedado en pausa: la lectura, y en ella, la escritura. Nacida en 1999 en San Salvador de Jujuy y graduada en Comunicación Social por la UNC, Paula compagina hoy su labor con sus columnas literarias mensuales para este diario, confirmando que la escritura es, para ella, una forma de habitar el mundo.

Del «crudo» al papel

El camino hacia “Una tregua” no fue lineal. Comenzó con anotaciones dispersas que la autora conservaba desde hace años. Lo que nació como un material en bruto fue cobrando vida gracias a su vínculo con la editorial El Brote, un sello pequeño de Córdoba. Allí, junto a su editora, Ana Paula comenzó a pulir los textos a través de comentarios y observaciones, transformando un impulso experimental en un proyecto profesional.

Este proceso fue, en sus palabras, un descubrimiento constante. Sin experiencia previa en el mundo editorial, se lanzó motivada por la confianza y el deseo: “Me lancé, con muy poco conocimiento, pero con muchas ganas, con fe y con confianza”. La autora recuerda con orgullo que este libro es la realización de un anhelo profundo: “Realmente fue moverse por  ganas de cumplir un sueño”. Su hogar, donde su madre y su abuela siempre fomentaron la lectura, fue el caldo de cultivo ideal para esta voz que hoy se anima a salir a la luz.

Entre la franqueza de Guerriero y el romanticismo de Benedetti

El título del poemario no fue el primero en la lista. Originalmente pensado como «Intermitencia», “Una tregua” terminó imponiéndose por su peso simbólico y su conexión con dos autores que marcaron a Tabera: Mario Benedetti y Leila Guerriero. Si bien reconoce el romanticismo del uruguayo, Ana Paula admite sentirse más cercana a la crudeza de la argentina: “Yo en ese sentido me identifico mucho más con Leila que con que con Benedetti… ella es super directa, es medio cínica para escribir también, pero es muy sincera”.

Para la autora, la tregua no es sinónimo de felicidad absoluta, sino de un respiro necesario frente a la desolación que a veces plantea la vida. Citando la visión de Benedetti, reflexiona sobre esa pausa vital: “Ya que no voy a poder ser feliz, bueno, por lo menos nada, la vida me está dando esta tregua”. Es esa búsqueda de un “maravilloso día cualquiera” lo que atraviesa sus páginas, donde lo autobiográfico se mezcla con la memoria para hablar de duelos, amores y desamores varios.

En definitiva, este libro representa para Ana Paula el cierre de una etapa y la reconciliación con sus versiones pasadas. “Siento que este libro para mí es muy significativo porque supone el cierre de una etapa y el abandono de las versiones anteriores de la que fui”. Sus poemas son una invitación a habitar la propia fragilidad, a mirar de frente lo que duele y a encontrar, finalmente y citando sus frases, ese “rincón más luminoso de esta vida imperfecta y un poco gris”. La invitación está hecha; solo queda asistir y permitirse, junto a ella, una necesaria pausa. Con un cupo limitado para 40 personas y una entrada que puede reservarse al celular 351 3486047, la presentación marcará un hito en la carrera de una joven que ha sabido transformar sus vivencias en versos tan delicados.

Como cierre, un fragmento de su poema “Soy”:

“la indescifrable, la cerrada
la expansiva y abierta
la que mira las estrellas y el cielo
la que siente cada paso.

Habitada por la contradicción
de quien vive intensamente”

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