Schwartzman le puso punto final a su sueño en la capital italiana, pero decoró una muy buena semana en el circuito, sobre todo porque en varios momentos puso en aprietos a un rival de jerarquía.
El rival de Djokovic de mañana será el español Rafael Nadal (2), quien por la otra semifinal le había ganado en primer turno al griego Stefanos Tsitsipas (7) por 6-3 y 6-4. El serbio se adelanta 28-25 en enfrentamientos con el español.
El serbio arrancó sereno y aprovechó su momento en el primer set para lograr quedarse con el saque del argentino en el octavo game y poder cerrar la manga a continuación por 6-3.
El argentino mejoró en el segundo período, en el cual arriesgó, se llevó por duplicado el servicio del rival, y con esfuerzo, tras un quiebre de Djokovic, consiguió definir en tie break. Allí, estuvo más certero frente a un serbio que evidenció cansancio y lo cerró 7-2.
Cuando parecía que el partido se podría volcar para Schwartzman, apareció el número uno del mundo para demostrar su jerarquía y temple, y así sacar diferencia de 4-2, al adueñarse del servicio del argentino. El serbio lo cerró enseguida, no le dio esta vez oportunidad de reacción al argentino y festejó con un 6-3, luego de dos horas y media de un exigente encuentro.
