Instituto tuvo que trabajar hasta la última pelota para quedarse con una victoria valiosa frente a Lanús. En el estadio Ángel Sandrín, el equipo albirrojo se impuso por 75-73 en un encuentro en el que le costó encontrar fluidez ofensiva y debió sostenerse con esfuerzo y carácter para evitar que el Granate se llevara el festejo.
Con este resultado, la Gloria sumó su tercera victoria en cuatro partidos de la temporada de la Liga Nacional de Básquetbol. El equipo continúa en pleno proceso de construcción, con aspectos por mejorar en el funcionamiento colectivo, pero volvió a responder en un cierre ajustado.
La noche también tuvo un motivo especial fuera de la cancha: Sebastián González, entrenador del conjunto de Alta Córdoba, siguió el encuentro desde un palco mientras continúa con su recuperación tras la operación de corazón a la que fue sometido en septiembre. En su ausencia, el equipo estuvo conducido por Manuel Urrutia.
En el plano individual, Bautista Lugarini y Gastón Whelan fueron los principales argumentos ofensivos de Instituto. El ala-pivote rosarino terminó con 19 puntos y 10 rebotes, mientras que el base cordobés registró 12 tantos y 13 rebotes, además de dos asistencias. En el tramo decisivo también apareció Juan Pablo Corbalán, autor de 14 puntos y protagonista de una intervención clave para sostener la ventaja local.
El próximo compromiso de la Gloria será el 1° de noviembre, cuando reciba en el Sandrín a Gimnasia de Comodoro Rivadavia, vigente campeón de la competencia.
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— Instituto ACC (@InstitutoACC) October 22, 2026
Un comienzo favorable para Lanús
El Granate mostró mayor solidez en los primeros minutos y aprovechó las dudas de Instituto para tomar la iniciativa. Juan Brussino asumió el protagonismo en ataque y anotó los primeros ocho puntos de su equipo, que se adelantó 12-5 cuando habían transcurrido cinco minutos.
La visita encontró respuestas también a través de Melvin Johnson, quien sumó nueve tantos consecutivos para ampliar la diferencia a 17-10. La Gloria intentó reaccionar desde la defensa y con ataques directos hacia el aro, una fórmula que le permitió acercarse a 15-17.
Sin embargo, las pérdidas volvieron a complicar al conjunto cordobés, que entregó cinco pelotas en el primer cuarto. Lanús aprovechó esas dificultades y cerró el parcial inicial arriba por 22-18.
La Gloria encontró respuestas, pero no logró despegarse
Instituto salió con mayor energía al segundo período y consiguió igualar el marcador en 22. Lugarini se convirtió en una de las principales vías de gol para el local, aunque el equipo siguió sin encontrar continuidad en su juego.
Lanús, por su parte, aprovechó los espacios para generar lanzamientos cómodos desde el perímetro y se mantuvo al frente. La Gloria respondió con actitud y peleó cada posesión, pero volvió a evidenciar dificultades para imponer su ritmo.
El esfuerzo le permitió mantenerse cerca y llegar al descanso largo con una desventaja mínima: 40-38 para el Granate.
El tercer cuarto comenzó con una reacción importante del equipo de Alta Córdoba. Un triple del capitán Leandro Vildoza y una conversión de Torren Jones le permitieron a Instituto pasar al frente por 43-40, por primera vez desde los primeros instantes del partido.
Lugarini continuó siendo una referencia en ataque, aunque la circulación de pelota todavía no alcanzaba la fluidez necesaria. Brussino volvió a tomar protagonismo en Lanús, que además consiguió segundas oportunidades a partir de su eficacia en el rebote ofensivo.
En el otro costado, Whelan encontró espacios para atacar el aro y aportó conversiones importantes. Con esas respuestas, Instituto logró cerrar el tercer parcial con una ventaja de 59-53 y quedó mejor perfilado de cara a los últimos diez minutos.
Corbalán apareció en el momento decisivo
La Gloria amplió la diferencia hasta el 64-57 durante el comienzo del último cuarto, pero no consiguió controlar el desarrollo. Las pérdidas y algunas decisiones apresuradas le dieron aire a Lanús, que se mantuvo en partido ante un rival al que le costaba encontrar puntos.
Instituto debió resistir hasta el cierre. Sin demasiado brillo colectivo, pero con la determinación necesaria para sostenerse en un trámite complicado, encontró en Corbalán una respuesta fundamental: el escolta convirtió cinco puntos consecutivos en un momento clave y ayudó a inclinar la balanza.
También resultó determinante un rebote ofensivo de Federico Aguerre, que le permitió al local conservar una posesión de enorme valor en el desenlace.
Así, el equipo cordobés terminó asegurando un triunfo ajustado por 75-73. Instituto todavía tiene aspectos por corregir y margen para crecer en su funcionamiento, pero volvió a ganar en casa y sumó una nueva alegría en el arranque de la Liga Nacional.
