Joshua Kushner y Bob Iger compraron Los Ángeles Lakers por la suma récord de 12.500 millones de dólares. La icónica franquicia californiana pasó a manos del magnate tecnológico y el ex CEO de Disney este miércoles, en la que se transformó en la transacción más cara de la historia del deporte en Estados Unidos.
La venta se concretó de manera sorpresiva apenas 14 meses después de que Mark Walter adquiriera el paquete mayoritario del equipo. La decisión de desprenderse de las acciones se precipitó por investigaciones federales impulsadas por la SEC ante presuntos fraudes en las compañías aseguradoras del antiguo dueño.
El revés con la FIFA
Para Joshua Kushner, esta inyección de capital significa una rápida revancha en el negocio deportivo. Días atrás, el inversor fue el principal músculo financiero del proyecto impulsado por Gianni Infantino para adquirir los derechos comerciales del Mundial de fútbol. Aquella iniciativa naufragó tras el firme rechazo de las federaciones internacionales.
Tras ese impacto, el empresario y su socio redirigieron sus fondos hacia la NBA. Aunque originalmente evaluaban destinar su dinero para fundar una plaza de expansión en Las Vegas, cambiaron de estrategia al surgir la posibilidad concreta de tomar el control de la institución angelina sin esperar los tiempos de la competencia.
La palabra oficial
Los flamantes propietarios emitieron un comunicado oficial para presentarse ante el público. “Como fanáticos de la NBA de toda la vida, tenemos el honor de convertirnos en administradores de Los Ángeles Lakers. Nuestro compromiso es construir sobre esa base, competir al más alto nivel y servir a este extraordinario equipo, a sus aficionados y a la ciudad”, aseguraron en un texto divulgado por ESPN.
El traspaso requiere de un último aval institucional para hacerse efectivo. La junta de gobernadores de la NBA se reunirá el mes próximo en Nueva York para aprobar formalmente la transacción. Mientras tanto, Jeanie Buss, heredera e hija del fundador de los Lakeres Jerry Buss, conservará su cargo directivo para garantizar la estabilidad de un plantel que ya no cuenta con LeBron James y que lidera el esloveno Luka Doncic.
