7 mediocampistas que marcaron la historia de la selección argentina

Durante décadas, la selección argentina ha sido una fuente inagotable de volantes con rasgos distintivos, desde el "cinco" de marca férrea hasta el "diez" cerebral que detiene el tiempo.

7 mediocampistas que marcaron la historia de la selección argentina

Si se quiere comprender el fútbol argentino, no se debe hacer desde las áreas, sino desde la zona central. Es allí donde se elabora la identidad de nuestro juego, una combinación indescifrable de «potrero», elegancia y sacrificio. Históricamente, la selección argentina ha sido una productora de volantes que no solo juegan al fútbol, sino que lo entienden como una partida de ajedrez.

Durante décadas, la selección argentina ha sido una fuente inagotable de volantes con rasgos distintivos, desde el «cinco» de marca férrea hasta el «diez» cerebral que detiene el tiempo. Es por ello que hemos decidido compartir un listado con algunos de los máximos referentes de una posición que, en esencia, es el corazón de nuestro juego.

Diego Armando Maradona

Diego, a pesar de que el mundo lo recuerda por sus goles imposibles, fue el mediocampista más creativo que ha existido, ya que su capacidad para retroceder, pedir el balón entre los volantes rivales y organizar el avance lo hizo el eje del equipo en México 86. De hecho, Maradona no solamente jugaba; hacía que todos los demás participaran.

Su papel como enganche estableció el estándar con el que se mide a cualquier volante ofensivo en Argentina, debido a que Diego poseía la visión periférica de un estratega y la ejecución de un artista, lo que le permitió hacer del mediocampo el escenario de sus hazañas más grandes.

Fernando Redondo

Si hablamos de estética y eficiencia, Fernando Redondo es el nombre ineludible. Y es que el «Príncipe» reinventó el puesto de volante central, siendo una de las grandes apuestas de su época, ya que su elegancia para salir jugando bajo presión y su capacidad para interceptar pases sin recurrir a la falta lo transformaron en un jugador de culto.

Redondo demostró que el jugador número 5 podía ser el más técnico del equipo. Con la cabeza siempre levantada, dictaba los tiempos del partido con una precisión que se acercaba a la perfección. Sin lugar a dudas, fue el centrocampista que elevó la posición de equilibrio a un nuevo nivel.

Alexis Mac Allister

La consagración en Qatar 2022 no se explica sin la irrupción de Alexis Mac Allister, ya que el pampeano ha logrado algo sumamente difícil, como lo es combinar la picardía del fútbol argentino con la intensidad del máximo nivel europeo. Tanto así que en la Premier League, al igual que en la selección, se ha convertido en un jugador invaluable, siendo el nexo perfecto entre la recuperación y la creación.

Pocas personas en el mundo poseen una polifuncionalidad como la suya, que le permite adaptarse a diversas funciones, ya sea como volante central, interno o incluso más adelantado. Asimismo, su habilidad táctica para ocupar espacios y su llegada al gol lo hacen un digno sucesor de la magnífica tradición de volantes mixtos del país.

Javier Mascherano

No es un secreto que Mascherano es un símbolo de dedicación total, ya que, por más de diez años, se desempeñó como el guardián de la defensa argentina. De hecho, su liderazgo no era objeto de discusión; se percibía en cada cruce y en cada instrucción continua que daba a sus colegas.

El «Jefecito» fue el corazón de un equipo que, en 2014, estuvo a punto de alcanzar la gloria y dejó actuaciones que se recordarán por su sacrificio a nivel físico y mental. Cabe destacar que el mediocampista que comprendió, mejor que nadie, que la selección argentina se defiende con el alma fue él.

Juan Román Riquelme

Quizás Riquelme fue el último gran representante del «diez» clásico. En un fútbol que comenzaba a valorar más la rapidez que la técnica, Román estableció su propio ritmo, ya que su habilidad para proteger el balón era casi mágica; no se podía arrebatarle sin hacerle falta.

Es necesario resaltar que Riquelme fue el cerebro de la Albiceleste en la Copa Mundial de Alemania 2006 y el líder del oro olímpico en Pekín 2008. Además, su fútbol era una declaración de principios: la pelota siempre al pie y la mirada puesta tres jugadas adelante.

Enzo Fernández

Si alguien personifica la evolución del fútbol moderno, ese es Enzo Fernández; surgido de la cantera de River, su impacto en la selección fue inmediato y devastador. Tanto así que fue elegido como el mejor jugador joven del Mundial 2022; Enzo combina la garra del «cinco» clásico con la visión de un «diez».

Su capacidad para dictar el ritmo del juego lo ha convertido en uno de los mediocampistas más caros y codiciados del planeta, siendo el eje sobre el cual se construye el futuro de la albiceleste.

Osvaldo Ardiles

No se puede concluir esta lista sin mencionar a «Pitón» Ardiles. Y es que, en 1978, fue el motor del equipo que ganó el campeonato, ya que Ardiles contribuyó con una dinámica que, en aquel tiempo, era poco común, pues unía la defensa y el ataque a una velocidad extraordinaria. Asimismo, su despliegue fue crucial para que el modelo de Menotti funcionara y Argentina lograra su primera estrella mundial.

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