Hay lugares que forman parte de una historia para siempre. Para Agustina Ruffino, uno de ellos es el IPET N°80 “Luis Federico Leloir” de Berrotarán, la institución donde fue alumna antes de comenzar a construir su camino en el fútbol.
La actual arquera de Talleres decidió regresar a ese lugar con un gesto especial: acercó diez pelotas de fútbol que serán utilizadas por los estudiantes durante las clases de Educación Física y distintas actividades deportivas.
La donación fue recibida con alegría por la comunidad educativa, que ahora cuenta con nuevos materiales para que los chicos y chicas puedan entrenar, jugar y compartir durante sus jornadas escolares.
Desde el IPET N°80 agradecieron el gesto de la futbolista y destacaron el valor que tiene para la institución contar con nuevos elementos destinados al desarrollo deportivo de sus estudiantes.
“Gestos solidarios como el de ustedes demuestran un compromiso real con la educación y el futuro de los estudiantes”, expresaron desde la escuela en una carta dirigida al club.
Para Ruffino, el gesto tuvo además un significado especial por tratarse del colegio que fue parte de su propia historia. Esta vez, volvió a sus aulas y espacios deportivos no como aquella estudiante que alguna vez comenzó allí su recorrido, sino como una futbolista que pudo devolver algo a la comunidad que la acompañó en sus primeros pasos.
Las diez pelotas quedarán ahora a disposición de las nuevas generaciones de estudiantes del IPET N°80, para ser parte de clases, entrenamientos y momentos compartidos alrededor del fútbol.
Porque para Agustina Ruffino, esta vez la pelota sirvió también para volver al lugar donde todo empezó.
