Belgrano perdía por la mínima y en una ráfaga venció a Rosario Central 2-1

Di María abrió el marcador de penal, pero Facundo Mallo en contra y Lautaro Gutiérrez sellaron el triunfo agónico del "Pirata". El elenco de Zielinski mostró reacción y cortó una sequía de 25 años sin alegrías en el Gigante de Arroyito.

Belgrano perdía por la mínima y en una ráfaga venció a Rosario Central 2-1

Belgrano se quedó con un triunfazo de visitante.

El fútbol no siempre premia al que juega mejor, sino al que tiene la fortaleza anímica para sobrevivir a los momentos críticos. Belgrano dio una muestra de carácter en el Gigante de Arroyito, llevándose un triunfo agónico por 2 a 1 ante Rosario Central, el mejor de la anual en el 2025. El equipo de Ricardo Zielinski supo sufrir, aguantó cuando el rival lo perdonó y capitalizó una ráfaga letal en el cierre para romper el maleficio de un cuarto de siglo sin festejos en ese estadio.

El análisis del juego debe dividirse en dos actos. En la etapa inicial, el local fue superior. Con un Jaminton Campaz intratable que fue una pesadilla para el fondo celeste, el «Canalla» manejó los hilos y generó las mejores opciones.

Por su parte, el elenco cordobés solo pudo avisar con algunos disparos de media distancia de «Uvita» Fernández, que no llevaron demasiado peligro al arco rival. Sin embargo, la ventaja llegó envuelta en polémica: sobre el cierre, Yael Falcón Pérez —ratificado por el VAR— sancionó un penal inexistente por un supuesto pisotón de Juan Velázquez.


Ángel Di María, con su jerarquía habitual, cambió la ejecución por gol a los 48 minutos, dejando al Celeste con una sensación de injusticia camino al vestuario.


El complemento mostró a un Belgrano obligado y a un Central peligroso de contra, que tuvo chances claras para liquidarlo. Primero, con un cabezazo de Enzo Giménez que reventó el travesaño. Y después, tras una transición rápida manejada por “Fideo” que habilitó a Giménez por derecha, quien no pudo resolver una ocasión inmejorable.

Esas vidas extra fueron combustible para el “Pirata”, que incluso perdió a su DT por expulsión. Pero la llave estaba en el banco: los ingresos de Ramiro Hernandes (a los 82’) y Lautaro Gutiérrez (a los 83’) cambiaron la ecuación de manera inmediata.

La historia dio un giro radical en el epílogo. A los 88 minutos, Hernandes forzó la jugada que terminó con Facundo Mallo empujando la pelota contra su propio arco para el 1-1.


Y sin dejar reaccionar al local, apenas un minuto después, apareció Lautaro Gutiérrez. El juvenil recibió un pase de Passerini, se sacó a un hombre de encima y en la puerta del área y sacó un zapatazo inatajable que se colgó en el ángulo superior del arquero Ledes para silenciar el estadio y decretar la victoria.

Una agenda apretada

El triunfo vale doble porque el calendario no da respiro: Belgrano jugará sus primeras tres fechas en un lapso de apenas 10 días. Tras el desgaste en Rosario, el plantel deberá recuperar energías rápidamente para recibir a Tigre en Alberdi el próximo jueves 29 de enero a las 19:15. Inmediatamente después, volverá a salir a la ruta para visitar a Argentinos Juniors en La Paternal, el lunes 2 de febrero a las 22:00.

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