Belgrano presentó el proyecto de modernización integral del Estatuto

La dirigencia expuso los ejes centrales de la reforma que busca actualizar la vida institucional del club; los socios definirán su aprobación en la Asamblea Extraordinaria que se llevará a cabo el 15 de septiembre.

Belgrano presentó el proyecto de modernización integral del Estatuto

La dirigencia de Belgrano presentó este martes al mediodía, en el Salón de Usos Múltiples del estadio Julio César Villagra, el proyecto de modernización integral de su Estatuto. La propuesta, expuesta por diferentes miembros de la comisión directiva, busca adecuar la normativa institucional a los desafíos actuales y mantener de forma irrenunciable su esencia de asociación civil sin fines de lucro. El documento final, que ya se encuentra a disposición en la plataforma virtual, será sometido a la votación de los socios y socias en la Asamblea General Extraordinaria convocada para el próximo 15 de septiembre.

El panel encargado de detallar la reforma estuvo integrado por los dirigentes Claudio Giomi, Marcelo Carranza, Alejandro Moyano, Mariano Méndez y Damián Juárez, quienes explicaron los fundamentos de los cambios propuestos ante la ausencia del presidente Luis Fabián Artime. “Se trata de una modernización integral del estatuto porque abarca todos los aspectos de la estructura legal del club”, explicó Giomi, secretario de la institución.


Uno de los puntos de mayor peso apunta a la gobernanza: los mandatos de la Comisión Directiva, la Comisión Fiscalizadora y el Tribunal de Conducta se unificarán en cuatro años, estableciendo un límite de dos gestiones consecutivas para la presidencia. En caso de aprobarse, si la actual conducción decide presentarse en las próximas elecciones, sus períodos previos no serán contabilizados. Además, la directiva pasará a contar con cinco vicepresidentes (ahora son tres) y 13 vocales titulares.

Ampliación de derechos políticos

En materia de participación ciudadana y societaria, la iniciativa plantea un escenario de mayor inclusión democratizando los padrones electorales. La principal novedad es la implementación del “Voto Joven”, una herramienta que habilitará el sufragio a partir de los 16 años, bajando el piso histórico de los 18 años. Según los registros actuales del club, esta modificación le permitiría a más de 3.500 jóvenes de entre 16 y 17 años involucrarse de lleno en la vida política de la entidad de Alberdi. A su vez, las actuales diez categorías de socios se reducirán a solo tres, segmentadas por edad, sumando a la histórica figura de los vitalicios.

Por otro lado, el proyecto busca saldar una desigualdad histórica con las mujeres que forman parte de los grupos familiares. Actualmente, de las 30.000 personas agrupadas bajo esa modalidad, el derecho a voto recae exclusivamente sobre el titular, que en el 87 por ciento de los casos es hombre. “Eso significa que más de 5.200 mujeres hoy no pueden ejercer plenamente derechos políticos y de participación por integrar un grupo familiar”, detalló Giomi, marcando que esta alteración ampliará significativamente la base democrática del Celeste.

Sustentabilidad y financiamiento

El crecimiento estructural del club, apalancado en el sueño de completar el Estadio 360, requirió el diseño de herramientas financieras modernas que no comprometan el funcionamiento diario. La reforma estatutaria habilitará el uso de fideicomisos, títulos y créditos específicos para obras de infraestructura. “Para seguir creciendo en infraestructura se necesitan recursos que muchas veces no pueden obtenerse por las vías tradicionales”, argumentó el vicepresidente Carranza, dejando en claro que las partidas corrientes deben destinarse prioritariamente al fútbol y a las distintas disciplinas deportivas.

Como mecanismo de control y protección patrimonial, el nuevo estatuto exigirá que cualquier venta, hipoteca o transferencia de inmuebles deba ser aprobada obligatoriamente a través de una Asamblea Extraordinaria. La misma exigencia correrá para obras que superen el 20% del patrimonio de la institución o financiamientos que comprometan más del 25% del presupuesto anual destinado a otros fines. Para consolidar este modelo de resguardo económico, la propuesta también eleva los requisitos para alcanzar la condición de socio vitalicio: se exigirán 30 años ininterrumpidos de aportes y una edad mínima de 70 años, adaptándose así a la evolución demográfica del padrón y al aumento general de la expectativa de vida.

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