La espera terminó, pero el resultado no fue el soñado. Después de más de cuatro décadas de ausencia, Estudiantes de Río Cuarto volvió a pisar el escenario de la máxima categoría del fútbol argentino. Sin embargo, el reencuentro con la elite fue esquivo: en el Estadio José Dellagiovanna, el “León” cayó 2-0 ante Tigre en el marco de la primera fecha del Torneo Apertura 2026.
El trámite inicial en el “Coliseo de Victoria” fue un espejo de los nervios y la tensión del debut. La primera etapa se consumió entre la fricción y la lucha táctica planteada por los entrenadores Diego Dabove e Iván Delfino. Con escasas situaciones de gol y un juego cortado —que obligó al árbitro Felipe Viola a mostrar varias tarjetas amarillas, condicionando a jugadores como Laso, Cabrera, Valiente y Talpone—, ambos equipos se fueron al descanso con un 0-0 que parecía inamovible.
El quiebre llegó apenas iniciado el complemento. A los 8 minutos, un tiro libre ejecutado por Cabrera complicó al arquero Bacchia, quien dio un rebote corto que el defensor Alan Barrionuevo capitalizó para poner el 1-0. El golpe desacomodó a la visita y envalentonó al “Matador”, que apenas doce minutos después sentenció la historia. A los 20’, una buena jugada colectiva con algo de fortuna en el rebote le quedó a Jalil Elías, quien definió dentro del área para estampar el segundo tanto.
Aunque el conjunto del “Imperio” intentó reaccionar buscando el descuento, careció de profundidad y precisión en los metros finales para inquietar a la defensa local. Tigre manejó los tiempos con oficio y justificó la victoria ante su gente.
Ahora, Estudiantes deberá dar vuelta la página rápidamente. Con el objetivo claro de sumar para engrosar el promedio y mantener la categoría, el equipo de Delfino buscará la recuperación ante su gente: este jueves a las 21:30 recibirá a Argentinos Juniors en el estadio Antonio Candini.
