Pasó el desahogo en el estadio Guillermo Laza y ahora la cabeza está netamente puesta en lo que viene. La ajustada, pero merecida victoria de Instituto por 1 a 0 sobre Deportivo Riestra significó mucho más que tres puntos. Fue un exorcismo futbolístico que permitió cortar una mochila de 270 días sin festejos jugando fuera de casa.
“Contento por la victoria y por haber roto la racha negativa como visitante. Supimos entender cómo jugar este partido. Es el tercer encuentro con el arco en cero, así que estoy muy satisfecho por eso”, remarcó el entrenador Diego Flores, poniendo el foco en la solidez defensiva que viene mostrando la Gloria.
Además, el DT hizo hincapié en la inteligencia táctica para adaptarse a un contexto complejo: “Entendimos bien cómo jugarlo, estuvimos muy firmes en los duelos, en las segundas pelotas. El segundo objetivo era poner la pelota al piso cuando pudiéramos y lo hicimos bien. Siempre hay que intentar jugar bien, pero lo primero importante es ganar”.
Tres paradas a todo o nada
Pensando en el futuro inmediato, el técnico dejó una mirada optimista pero advirtiendo que los cruces restantes son verdaderas “finales” para lograr el tan ansiado boleto a la siguiente fase. La primera prueba de fuego será por la decimoquinta jornada, este sábado 18 de abril desde las 17:15, cuando el elenco de Alta Córdoba reciba a Estudiantes de La Plata ante su gente. Posteriormente, visitará a Newell’s el 26 de abril a las 17:30, en una parada siempre difícil en Rosario, más allá del mal presente de la “Lepra”.
Para terminar de definir su suerte en la tabla, el Albirrojo deberá ponerse al día con el calendario. Aún tiene pendiente el cruce correspondiente a la novena fecha frente a Estudiantes de Río Cuarto, duelo que fue postergado en su momento por el paro de AFA y que se disputará el primer fin de semana de mayo, con día y horario a confirmar.
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