Instituto hizo historia grande el lunes por la noche al vencer por 1 a 0 a Deportivo Riestra en Alta Córdoba y abrochar la primera clasificación a un torneo internacional en sus 108 años de vida. Con el lugar asegurado en la Copa Sudamericana 2027 tras el gol de Jeremías Lázaro, tachó su anhelo máximo, pero la temporada aún ofrece frentes abiertos. A partir de ahora, el equipo conducido por Diego Flores se enfoca de lleno en la definición del Torneo Clausura y en la posibilidad matemática de saltar hacia la Copa Libertadores.
En el plano doméstico, la Gloria manda con autoridad en la Zona A. Con su victoria alcanzó los 32 puntos y le sacó cinco de ventaja a sus inmediatos perseguidores. Esta cosecha, producto de diez triunfos en catorce fechas, le garantiza terminar la etapa regular entre los cuatro mejores de su grupo. Esto significa que definirá como local el cruce de octavos de final y potencialmente los cuartos. Para sostener ese primer lugar, el líder deberá revalidar lo hecho ante Estudiantes de La Plata este sábado a las 21.30 y luego en su casa, la que el lunes sonrió de oreja a oreja, frente a Newell’s.
A su vez, el gran presente alimenta el sueño de la Libertadores a través de la Tabla Anual. El equipo acumula 53 puntos y trepó a la quinta posición, quedando a dos puntos de Vélez que va cuarto y tres de Rosario Central, tercero y hoy por hoy con el último lugar del máximo certamen continental, ya que fue desplazado por Argentinos Juniors (anoche venció a Independiente Rivadavia).
Para dar ese salto definitivo en la tabla y mantener la ilusión, el entrenador confía en la madurez que forjaron sus dirigidos. “Estos jugadores revirtieron un momento muy difícil en el comienzo del año. Hoy protegen la punta y clasifican a la Copa Sudamericana antes de que cierre el torneo”, analizó Flores. Encarando esta recta final decisiva, el técnico subrayó la identidad del plantel: “Es mucho mérito de todo el club y de este grupo de jugadores, que tiene que tener un gran reconocimiento. Este grupo tiene sentido de pertenencia, transmite y tiene líneas de liderazgo”. Un objetivo en el bolsillo. Ahora, a seguir soñando.
