Instituto también gana fuera de la cancha: superávit, proyectos y el sueño de las copas

Los socios aprobaron un balance con más de $1.054 millones de superávit. Cavagliatto repasó los desafíos económicos, los proyectos institucionales y la ilusión de jugar una copa internacional.

Instituto

El fútbol suele llevarse los flashes y los aplausos, pero detrás de cada partido existe una estructura que necesita sostenerse. En Instituto, esa otra parte de la historia también atraviesa un momento importante. La Asamblea General Ordinaria, realizada este sábado en el Ángel Sandrín, dejó un balance económico positivo, proyectos sobre la mesa y definiciones sobre los desafíos que todavía enfrenta la institución.

Más de 600 socios participaron de la reunión y aprobaron la memoria y el balance correspondientes al ejercicio comprendido entre el 1 de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026, que arrojó un superávit de $1.054.470.790. El encuentro transcurrió sin grandes cruces y permitió abordar temas como la situación financiera, la ampliación del Monumental, la cantidad de asociados y la posibilidad de disputar una competencia internacional.

El presidente Juan Manuel Cavagliatto ratificó su compromiso con la institución y defendió el camino recorrido. “Tienen un presidente que no está pensando en irse a ningún lado ni ser de ningún partido político. Estoy pensando en Instituto, estoy pensando en ‘coso’”, expresó, en referencia a la ilusión de clasificarse a una copa internacional.

Los números que respaldan el presente de Instituto

El principal dato de la Asamblea fue el superávit de $1.054.470.790, resultado que volvió a poner en primer plano la situación económica de la Gloria. Los recursos totales alcanzaron los $37.142 millones, mientras que el patrimonio neto pasó de $22.512 millones a $23.566 millones.

El balance también registró $6.092 millones en transferencias y préstamos de jugadores. Por su parte, el estado de flujo de efectivo informó cobranzas por ventas de activos intangibles por $4.629 millones durante el período.

Las operaciones vinculadas con el plantel profesional tienen un peso importante en la economía de los clubes, ya que la formación y transferencia de futbolistas pueden generar recursos para sostener el funcionamiento institucional. Esos ingresos, sin embargo, deben convivir con los gastos cotidianos, las inversiones en infraestructura y las necesidades de las demás disciplinas.

Tras la aprobación de los números, Cavagliatto reivindicó el esfuerzo realizado por el club. “A Instituto nadie le regaló nada”, remarcó. También sintetizó su mirada sobre el presente y las expectativas de crecimiento: “Vamos por buen camino y vamos a seguir por buen camino”.

El presidente sostuvo que el objetivo es consolidar una institución fuerte en todas sus áreas, con una estructura capaz de acompañar las exigencias deportivas, mejorar sus instalaciones y potenciar la formación de jugadores.

“Ojalá el año que viene para esta fecha podamos aplaudirnos más fuerte y que sigamos creciendo”, agregó.

La convocatoria de acreedores, un objetivo para los próximos meses

Entre los desafíos económicos aparece la salida de la convocatoria de acreedores, un proceso que la dirigencia espera resolver antes de que termine 2026. Si no se concreta dentro de ese plazo, la expectativa es avanzar durante los primeros meses de 2027.

De acuerdo con lo planteado por la conducción, dejar atrás esa instancia permitiría mejorar las condiciones para acceder al crédito bancario y reducir los costos de financiamiento. Se trata de una expectativa de la dirigencia, que todavía depende de la evolución del proceso.

La posibilidad de mejorar el acceso al crédito sería un paso importante para planificar inversiones y afrontar obligaciones con mayor margen. En ese escenario, el desafío será sostener los resultados positivos sin descuidar los compromisos financieros ni las necesidades deportivas.

El Monumental, entre la ampliación y los costos de una obra mayor

La infraestructura también tuvo su lugar en la Asamblea. Uno de los socios consultó por la posibilidad de remodelar y ampliar el Monumental de Alta Córdoba, especialmente en el sector de la popular norte.

Cavagliatto confirmó que existe un proyecto, aunque aclaró que no está incluido en el presupuesto actual debido a la inversión que demandaría. “El proyecto de agrandar el estadio está, pero no está en el presupuesto actual por tema de costos”, explicó.

La dirigencia cuenta con maquetas y una propuesta que apunta a un estadio más cerrado y con mayor capacidad. Sin embargo, su ejecución dependerá de las condiciones económicas y de la posibilidad de afrontar una obra de esa magnitud sin comprometer otras obligaciones del club.

La idea continúa entre los objetivos institucionales, en un contexto en el que el crecimiento deportivo y el acompañamiento de los hinchas aumentan las exigencias sobre el escenario de Alta Córdoba.

El Kempes, una decisión deportiva y económica

La Asamblea también dejó una definición para el futuro inmediato: Instituto jugará los octavos de final del Torneo Clausura en el estadio Mario Alberto Kempes si termina entre los cuatro primeros de su zona y accede a esa instancia como local.

La decisión responde a que el Monumental estará ocupado por el recital de María Becerra, previsto para el 21 de noviembre. El espectáculo había sido acordado con seis meses de anticipación y representa una fuente de ingresos para la institución.

“Los recitales son una forma de recaudar. Los pactamos hace seis meses. El 21 de noviembre está María Becerra y vamos a ir a jugar al Kempes. No es que no le hayamos tenido confianza al equipo, son compromisos”, explicó el presidente.

Además, remarcó el destino de esos recursos: “Ese recital nos sirve para pagar obligaciones, para no cargar al socio”.

La mudanza no estará vinculada con una falta de confianza en el plantel, sino con un compromiso asumido previamente. Instituto ya utilizó el Kempes durante el Clausura, cuando recibió a Boca Juniors, en un encuentro que permitió habilitar el ingreso de público visitante y generar una recaudación importante.

De todas maneras, Cavagliatto aseguró que, si el equipo avanza a los cuartos de final, volverá a jugar en Alta Córdoba. “Eso sí, a los cuartos de final los vamos a jugar en Alta Córdoba”, afirmó.

El “coso” y el sueño de jugar una copa internacional

La posibilidad de clasificarse a una competencia internacional fue uno de los temas que más entusiasmo despertó entre los presentes. Cavagliatto eligió referirse al objetivo como el “coso”, una expresión que combinó cautela y cábala, aunque dejó en claro que la dirigencia quiere que Instituto pueda jugar en su propia cancha si consigue la clasificación.

“No hay nada que le genere más orgullo al hincha de Instituto que poder jugar en su estadio”, sostuvo.

Y agregó: “Vamos a hacer todo lo posible para jugar en este estadio, porque no hay satisfacción más grande para el hincha de Instituto que tener su cancha”.

La posibilidad dependerá de que el equipo alcance el objetivo deportivo y de que el Monumental reúna las condiciones necesarias para albergar los encuentros. Si no fuera posible, el Mario Alberto Kempes aparece como una alternativa.

La relación con Tapia y la postura del presidente

Otro de los asuntos abordados fue el vínculo de Cavagliatto con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia. El titular albirrojo defendió esa relación y aseguró que se mantendrá más allá de los resultados deportivos.

“Son todas cosas que las quieren instalar, mi relación con Tapia va a seguir. Instituto el año pasado salió 27 y yo tenía la misma relación con Tapia. Salga como salga Instituto, mi relación va a ser la misma porque sé quién es y estoy convencido de la persona que es”, afirmó.

También hizo referencia a una reunión en la que participaron Tapia, el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol y el titular de la FIFA. “Para cualquier presidente de un club de fútbol es importante estar con semejantes dirigentes”, señaló.

Claudio Tapia, presidente de la AFA, junto a Juan Manuel Cavagliatto.

Ocho mil socios menos que en el ascenso: una cuenta pendiente

En medio de los indicadores económicos positivos, la dirigencia también reconoció un desafío: Instituto tiene unos 8.000 socios menos que durante la campaña del ascenso.

La situación económica general aparece como uno de los factores que pueden explicar la caída, ya que para muchas familias sostener el pago de la cuota representa un esfuerzo. Sin embargo, la masa societaria es fundamental para el funcionamiento cotidiano y para fortalecer los recursos de la institución.

Durante la Asamblea se destacó que el club mantuvo los valores de las cuotas de la temporada anterior, conformó un plantel competitivo y habilitó el ingreso gratuito a la popular Mastrosimone para quienes tienen la cuota al día.

En ese contexto, uno de los socios propuso que cada asociado intente convencer a un amigo o conocido que haya dejado de pagar para que vuelva a sumarse. La iniciativa puso el foco en la importancia de recuperar el acompañamiento de quienes formaron parte de la vida institucional.

El objetivo no pasa únicamente por aumentar una cifra, sino también por fortalecer el sentido de pertenencia y sostener una base societaria que acompañe el crecimiento deportivo e institucional.

Cavagliatto y un cierre atravesado por la emoción

La Asamblea transcurrió en un clima distendido. Además de responder consultas, Cavagliatto saludó a personas que integraron otros espacios de la vida política de Instituto y agradeció la presencia de los socios.

El cierre tuvo un tono más emotivo cuando comenzaron los cantos de los hinchas. Primero se escuchó el tradicional “Te quiero Instituto, te quiero” y luego llegó el pedido de un campeonato, en una expresión que conectó las expectativas deportivas con el respaldo a la conducción.

El presidente se emocionó ante las muestras de afecto. Después, los presentes entonaron: “Que de la mano de Cavagliatto, todas las copas vamos a jugar”.

La escena resumió una jornada en la que convivieron el reconocimiento por los números presentados y la conciencia de que todavía quedan objetivos por alcanzar. El balance positivo representa un respaldo al recorrido económico del club, pero también plantea el desafío de transformar esos resultados en nuevas oportunidades de crecimiento.

Con la ampliación del Monumental todavía pendiente, la salida de la convocatoria de acreedores como meta y el sueño internacional cada vez más presente, Instituto busca consolidar su crecimiento dentro y fuera de la cancha. La próxima etapa será sostener el equilibrio financiero, recuperar socios y acompañar con una estructura sólida las aspiraciones deportivas de la Gloria.

Salir de la versión móvil