Julián volvió a ausentarse y el Atlético avisó: “Ninguna negociación con ellos”

El delantero faltó al entrenamiento por segundo día al hilo y la dirigencia madrileña emitió un duro escrito para sepultar cualquier chance de que pase al Barcelona.

Julián volvió a ausentarse y el Atlético avisó: “Ninguna negociación con ellos”

Serán días determinantes para definir el futuro de la Araña.

Julián Álvarez sumó este jueves su segundo día consecutivo sin presentarse a las prácticas del Atlético de Madrid debido a una presunta indisposición, en medio de un clima de máxima tirantez. Frente a las versiones cruzadas y la presión mediática, la dirigencia del Colchonero lanzó un contundente comunicado oficial en el que avaló de forma unánime la determinación de no negociar bajo ningún punto de vista el traspaso del delantero de la selección argentina al Fútbol Club Barcelona.

Freno en seco a los catalanes

El Consejo de Administración del club rojiblanco decidió tomar el toro por las astas para cortar de raíz las especulaciones a pocos días del cierre del libro de pases. A través del texto difundido, la dirigencia dejó en claro que la negativa no implica cerrarse al mercado, sino que responde directamente a las formas en que se manejó la dirigencia catalana encabezada por Joan Laporta. “Respaldamos completamente la posición de que el Barcelona no ha cumplido con los requisitos éticos y, por consecuencia, ni ha existido ni va a existir ninguna negociación con ellos”, sentenciaron desde los despachos del club.

Lejos de quedarse solo en el dardo hacia su rival en La Liga, el mensaje institucional también incluyó una advertencia y un pedido público para el atacante nacido en Calchín. Manifestaron su plena convicción de que el futbolista entenderá la dura medida adoptada y le exigieron compromiso de cara a lo que viene, instándolo a que se centre en trabajar de la mejor manera para ayudar a cumplir los objetivos deportivos trazados para la actual temporada.

Cortocircuito y posibles salidas

La novela sumó este nuevo capítulo de conflicto justo cuando el calendario aprieta a Diego Simeone. El ex jugador de River ya se había ausentado el miércoles tras pasar una mala noche en la ciudad deportiva de Majadahonda y ahora su presencia es una verdadera incógnita para el choque del sábado frente a Sevilla, en el estadio Sánchez-Pizjuán. Su cuadro médico mantiene en alerta al cuerpo técnico, que lo considera vital para el armado ofensivo ante la escasez de alternativas de peso.

A la par de su estado de salud, el cordobés atraviesa horas muy complejas en su relación con la hinchada. El último domingo, durante el empate frente a Villarreal, las tribunas del Metropolitano le hicieron sentir el rigor con una fuerte silbatina y diversas banderas en su contra, pasándole factura por las declaraciones que brindó durante el Mundial donde blanqueó su deseo de cambiar de aire.

Con el primero de septiembre a la vuelta de la esquina y la puerta del Camp Nou cerrada con candado, el horizonte del jugador se achica de manera drástica. Mientras desde Madrid remarcan que el daño económico y reputacional del caso recae sobre la institución, asoma el interés del Arsenal de Inglaterra. Los londinenses analizan presentar una oferta superior a los 150 millones de dólares que incluiría los pases de Viktor Gyokeres y Gabriel Jesus, una fórmula que podría transformarse en la única vía de escape para destrabar el conflicto.

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