Cuando la camiseta también hace memoria: hinchas cordobeses unieron tribunas en La Perla

Hinchas de los distintos clubes de Córdoba participaron de una jornada colectiva en La Perla, en el marco de los 50 años del golpe. Entre recorridos, testimonios y acciones impulsadas desde las tribunas, el fútbol cordobés volvió a estar presente en la construcción de Memoria, Verdad y Justicia.

Memoria

Hinchas de Talleres, Belgrano, Instituto y Estudiantes de Río Cuarto participaron de una jornada colectiva en el Espacio para la Memoria La Perla, en el marco de los 50 años del golpe de Estado. Entre recorridos, testimonios y acciones impulsadas desde las tribunas, el fútbol cordobés volvió a decir presente en la construcción de Memoria, Verdad y Justicia.

Este sábado 21 de marzo de 2026 quedará marcado como un hito en la vida social y deportiva de Córdoba. En un escenario cargado de historia, cientos de hinchas, socias y socios dejaron de lado las rivalidades para abrazar una causa común: la memoria colectiva.

La iniciativa Clubes con Memoria impulsó una experiencia poco habitual en el mundo del fútbol. Los clubes pusieron a disposición colectivos para facilitar el traslado hacia el predio donde funcionó uno de los centros clandestinos de detención más grandes del país, transformando la visita en un acto colectivo de reflexión y encuentro.

La actividad fue organizada de manera conjunta por la Agencia Córdoba Deportes, la Secretaría de Derechos Humanos y Diversidad de la Provincia, los Espacios para la Memoria y las instituciones deportivas. Durante la jornada, representantes de los clubes coincidieron en una premisa: en la defensa de los derechos humanos no existen colores rivales.

Además, una agrupación de hinchas de Talleres presentó un pedido formal ante la AFA para el reconocimiento de hinchas y futbolistas desaparecidos durante la última dictadura, una deuda histórica del fútbol argentino que aún espera ser saldada.

Una campaña que nació desde la tribuna

En ese entramado entre memoria y fútbol, una de las experiencias más significativas es la campaña Te pido que hagas memoria, impulsada por hinchas de Talleres.

“La campaña nació en 2023 como una iniciativa de la agrupación Resistencia 1913, con la que ya veníamos trabajando desde 2019 en la búsqueda de socios, hinchas y trabajadores del club detenidos-desaparecidos”, explicó Facundo Domínguez, uno de sus integrantes.

El objetivo inicial fue ampliar esa búsqueda y convocar a más personas a involucrarse. Con el tiempo, la propuesta trascendió las fronteras del club. “Se sumaron socios, hinchas, agrupaciones e incluso personas que no son de Talleres. La idea es trabajar específicamente en derechos humanos dentro del club, pero también reconstruir lo que pasó en aquellos años”, señaló.

Para Domínguez, esa reconstrucción no puede pensarse de manera aislada. “La dictadura militar atravesó a todas las personas y a todas las instituciones del país. Por eso pedimos memoria, verdad y justicia, para que no se repita nunca más”, sostuvo.

El vínculo con el club y las acciones concretas

En cuanto al vínculo con la institución, explicó que existe diálogo, aunque con avances desiguales. “Nuestra relación con el club es buena. Hemos podido avanzar en algunas miradas y prejuicios que había sobre el tema, aunque en otras cosas no tanto como quisiéramos”, reconoció.

Aun así, eso no impidió llevar adelante acciones concretas. En 2025, por ejemplo, realizaron un acto homenaje a familiares de víctimas identificadas hasta el momento, en el que entregaron carnets simbólicos de “Socios eTernos”.

“Generalmente estos reconocimientos los hacen las instituciones de manera formal, pero en este caso fue un homenaje de los hinchas hacia los hinchas”, destacó.

Memoria, fútbol y sociedad

Consultado sobre si cuesta instalar estos temas en el ámbito futbolero, Domínguez relativizó esa idea. “No sé si cuesta. El fútbol depende mucho del humor del hincha, de si la pelota entra o no el fin de semana. Pero los clubes no son otra cosa que el reflejo de la sociedad”, afirmó.

En ese sentido, consideró que los avances institucionales existen, pero son lentos. “Estamos a punto de cumplir 50 años del golpe y creemos que se pueden hacer muchísimas cosas más, sobre todo en términos educativos, en inferiores o en las escuelas de los clubes”, planteó.

También remarcó el valor de las nuevas generaciones en este proceso. “Hay muchos pibes y pibas que participan, que proponen, que tienen iniciativa. Para nosotros es un recurso valiosísimo”, aseguró.

Los clubes como espacios de memoria

Para Domínguez, pensar la memoria en el fútbol implica reconocer el rol que tuvieron los clubes incluso durante la dictadura. “Fueron un refugio. A pesar de las prohibiciones, en los clubes siguieron existiendo elecciones y asambleas. También fueron espacios donde se sostuvo la cultura popular, como el cuarteto, que estaba prohibido en otros ámbitos”, explicó.

En ese marco, destacó la importancia de la jornada en La Perla, especialmente en un contexto reciente atravesado por la identificación de restos de víctimas que pasaron por ese centro clandestino. “Es muy importante que los clubes se involucren activamente. Este año se sumaron cuatro de las instituciones más grandes de la provincia”, señaló.

Y agregó: “Cuando hablamos de memoria en el fútbol no es algo ajeno ni lejano. Es parte de nuestra identidad como hinchas y como comunidad”.

Una identidad que también se construye recordando

A la hora de sintetizar el sentido de la memoria, Domínguez fue claro: “Es importante para no repetir errores del pasado y para entender que la dictadura nos atravesó a todos”.

En ese recorrido, recordó también casos emblemáticos que vinculan directamente al mundo del fútbol con el terrorismo de Estado, como el de Atilio López, secuestrado tras asistir a un partido de Talleres, o el de Héctor Ernesto Hunziker, desaparecido junto a otros 13 hinchas en Buenos Aires, luego de un partido River-Talleres en La Bombonera.

La jornada en La Perla dejó una imagen difícil de olvidar: camisetas distintas recorriendo juntas un mismo espacio, compartiendo memoria y construyendo sentido en un lugar que alguna vez fue símbolo del horror.

Una postal que, al menos por un día, confirmó que el fútbol también puede ser un territorio de encuentro, reflexión y construcción colectiva. Porque cuando se trata de derechos humanos, no hay tribunas enfrentadas.

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