Las Murciélagas no dejan de hacer historia. Este martes en San Pablo vencieron por 1 a 0 a Brasil en la final y se consagraron campeonas de la primera edición de la Copa América de fútbol para ciegas.
El desequilibrio en el partido decisivo llegó durante el primer tiempo gracias a una genialidad individual. La cordobesa Gracia Sosa apiló rivales con una gambeta maradoniana y definió de derecha para desatar el festejo argentino. Esta victoria a domicilio frente al local ratifica el dominio absoluto de las bicampeonas del mundo, quienes además de alzar el trofeo aseguraron su pasaje para defender la corona mundialista en el certamen que se disputará en 2027 en esta misma ciudad.
Campaña demoledora
El camino hacia el título dejó en evidencia la superioridad técnica y táctica del plantel conducido por Gonzalo Abbas Hachaché. El equipo completó su participación con puntaje ideal tras hilvanar cuatro triunfos en igual cantidad de presentaciones. En la fase de grupos ya habían superado a México (3-0), Canadá (3-0) y al propio conjunto brasileño (1-0), mostrando una capacidad ofensiva inmejorable que se tradujo en ocho goles a favor.
Además de la cuota goleadora aportada por Sosa, Yohana Aguilar, Agustina Medina Páez y Florencia Rodas, la gran fortaleza del seleccionado radicó en su extrema solidez. Las arqueras Micaela Segovia y Ludmila Bianchi fueron pilares fundamentales para mantener la valla totalmente invicta a lo largo del campeonato, apoyadas por el enorme despliegue defensivo de Elena Quinteros, Micaela Ortiz, Florencia Massenzana y Guillermina Corrales.
Tras consumarse la coronación, el presidente de la Federación Argentina de Deportes para Ciegos (FADeC), David Peralta, confesó sentir “un gran orgullo” por la conquista y subrayó que la estrella es el resultado del “trabajo colectivo” de todo el plantel. “Siguen cosechando triunfos y títulos a pesar de las dificultades que atraviesa el deporte argentino”, destacó el dirigente. Con este nuevo hito, el combinado nacional consolida su época dorada y se afianza como la máxima potencia de la disciplina a nivel internacional.
