Tras la goleada ante Independiente, Instituto regresó a los entrenamientos este lunes en La Agustina con la mira puesta en su próximo desafío: Boca Juniors. El líder de la zona A recibirá al Xeneize este viernes a las 19.30 en el estadio Mario Alberto Kempes, por la decimosegunda fecha del Clausura.
Luego de la práctica matutina, Alex Luna tomó la palabra y analizó el próximo cruce del Albirrojo. El atacante reconoció la jerarquía del rival, aunque dejó un mensaje claro sobre la postura del equipo. “Miedo no le tenemos a nadie. Nosotros sí respetamos al rival, pero adentro de la cancha somos todos iguales. Vamos a salir por ese triunfo que lo necesitamos muchísimo”, aseguró.
Para el partido ante Boca, la Gloria mudará la localía en Alta Córdoba hacia el Kempes. Lejos de verlo como una desventaja, el jugador surgido en Atlético Rafaela le restó dramatismo a la modificación. “Siempre es lindo jugar con nuestra gente, tiene un gusto distinto, pero nosotros nos tenemos que adaptar. No es excusa jugar en el Kempes, es lo mismo que cuando vamos a jugar afuera”, explicó.
La ilusión intacta y la perspectiva clara
El presente encuentra al elenco cordobés en lo más alto de la tabla. Sobre este proceso, Luna reveló que el grupo se propuso encarar el campeonato paso a paso. “Nosotros soñamos en grande. Desde el primer momento en que llegó Diego (Flores) nos propusimos jugar todas finales. Gracias a Dios hoy estamos peleando arriba y tenemos que seguir de la misma manera”, subrayó.
No obstante, el futbolista remarcó la importancia de mantener la humildad ante el buen pasar que lo ubica puntero en soledad y en zona de clasificación a copas. “Estamos con una ilusión increíble, pero sabemos que esto es largo. No nos podemos relajar porque te pueden pegar un cachetazo. No nos tenemos que comer ningún cuento y seguir como estamos, porque esto nos llevó hasta acá”, avisó.
La importancia de volver a marcar
En el plano personal, el atacante volvió a festejar en Avellaneda tras una racha más ligada a la generación de juego. El tanto tuvo un sabor especial por su pasado en Independiente. “Disfruté mucho el partido, volví a una cancha donde fui feliz”, confesó.
Sobre su rol actual, Luna priorizó el funcionamiento colectivo por encima de los números individuales. “Me estaba tocando más asistir que convertir, pero también es el trabajo del equipo, que todos podamos aportar”, valoró, al tiempo que destacó el excelente clima que se vive en las prácticas: “Estamos disfrutando el día a día. Entrenamos con alegría, se siente en el grupo que está esa buena energía”.
