Instituto atraviesa uno de los momentos más ilusionantes de la temporada. El equipo de Diego Flores se prepara para recibir este lunes, desde las 21.15, a Deportivo Riestra, por la 14ª fecha de la Liga Profesional, con la posibilidad de dar un paso decisivo hacia un objetivo histórico: clasificarse por primera vez a una copa internacional.
El plantel se entrenó este miércoles por la mañana en La Agustina, mientras el entrenador ajusta los últimos detalles para un compromiso que puede marcar un antes y un después para la institución de Alta Córdoba. El encuentro tendrá a Andrés Gariano como árbitro principal y a Nicolás Ramírez a cargo del VAR.
Aunque el equipo todavía no está confirmado, la principal incógnita pasa por el lateral derecho. Si Giuliano Cerato no llega en condiciones, Hernán De la Fuente continuaría entre los titulares.
Uno de los que estará desde el arranque es Leonel Mosevich, una pieza importante en la defensa albirroja. El zaguero acumula cuatro tarjetas amarillas y deberá cuidarse de una nueva amonestación, aunque su atención está puesta en el desafío colectivo y en la posibilidad de alcanzar una meta que hace tiempo persigue el club.
En diálogo con Fanáticos (LVDos), el defensor analizó el presente de Instituto, destacó la influencia de Flores en el funcionamiento del equipo y se refirió a su situación contractual. Sin embargo, dejó en claro que, en este momento, hay una prioridad por encima de cualquier cuestión individual: conseguir el objetivo deportivo.
Trabajo, humildad y una idea de juego clara
Mosevich reconoció que el equipo atraviesa un buen momento gracias al esfuerzo cotidiano y a la consolidación de una identidad futbolística. Para el defensor, uno de los aspectos más importantes del ciclo de Flores es que cada integrante del plantel conoce su función, independientemente de si le toca jugar desde el comienzo o esperar su oportunidad en el banco.
“Será un partido duro el del lunes ante Riestra. Hoy ya tenemos una forma de jugar, cada uno sabe lo que tiene que hacer, tanto el que juega como el que está en el banco. Para mí eso es importante. En lo personal, lo que Diego (Flores) me va diciendo es clave. Me siento muy cómodo”, explicó.
El zaguero también valoró la influencia del entrenador en su crecimiento y en la confianza que encontró dentro del equipo. La continuidad de una idea y el compromiso de todo el grupo aparecen como factores centrales para sostener el nivel que llevó a la Gloria a pelear por un lugar en una competencia internacional.
De todos modos, Mosevich no perdió de vista las dificultades que puede presentar el próximo rival. La visita de Riestra representa una nueva prueba para un conjunto que pretende consolidar su posición y acercarse al objetivo sin apartarse del camino que lo llevó hasta este presente.
En ese sentido, el defensor destacó la importancia de mantener los pies sobre la tierra, incluso cuando la ilusión empieza a crecer entre los hinchas.
“La clave de este momento es el trabajo y la humildad que tiene este grupo”, remarcó. Y agregó: “Uno no es pavo y se da cuenta de la ilusión que tiene la gente y el hincha de Instituto. También la nuestra, de dar el paso que falta”.
Instituto se anima a competir contra cualquiera
La victoria frente a Defensa y Justicia fue otro impulso para el equipo cordobés. Más allá de los tres puntos, el resultado reforzó una sensación que creció con el correr de los partidos: Instituto encontró herramientas para plantarse ante distintos rivales, tanto en Alta Córdoba como fuera de casa.
Para Mosevich, ese cambio representa uno de los logros más importantes del equipo en esta etapa. El defensor destacó que el conjunto pudo trasladar al campo de juego lo trabajado durante la semana y competir con convicción en un encuentro exigente.
“Defensa y Justicia fue otra final para nosotros. Nos plantamos y nos llevamos los tres puntos. Pudimos hacer lo que trabajamos. Instituto hoy le compite, de local o visitante, a cualquier equipo, algo que no venía pasando. Y me parece que ese es un logro grande”, sostuvo.
Esa evolución alimenta la expectativa de cara al tramo decisivo de la competencia. Instituto sabe que está ante una oportunidad importante y que cada partido puede acercarlo a una clasificación que significaría un hito para su historia. El desafío será sostener el rendimiento y transformar las buenas actuaciones en los resultados necesarios.
El futuro puede esperar
Además de analizar el presente futbolístico, Mosevich se refirió a su situación contractual. El defensor se encuentra a préstamo y su vínculo contempla una opción de compra, aunque todavía no hubo conversaciones para definir qué sucederá después de la temporada.
Por ahora, su postura es clara: cualquier decisión quedará para más adelante, una vez que el equipo haya cumplido con sus objetivos deportivos.
“Estoy a préstamo con una opción de compra, pero no hemos hablado nada. Hoy está clarísimo el objetivo que tenemos todos y que tiene Instituto. Quiero cumplir eso… Después se verá el futuro”, señaló.
La declaración resume el momento que atraviesa el plantel albirrojo. Con el partido ante Riestra en el horizonte inmediato, las cuestiones individuales quedan relegadas frente a la posibilidad de conseguir algo que el club todavía no alcanzó.
Instituto está cerca de dar un paso histórico y la ilusión ya se siente en las tribunas y dentro del vestuario. Mosevich lo sabe, pero también entiende que el camino exige concentración, trabajo y humildad. El lunes, en el estadio Monumental Presidente Perón, la Gloria tendrá una nueva oportunidad para acercarse a ese sueño y demostrar que está preparada para dar el paso que falta.
