Nuevo llamado de atención para la Gloria: no liga, no gana y se llena de urgencias

Tras la caída en Mendoza, el equipo suma apenas un punto de 12 posibles. La ineficacia en las áreas y la fragilidad anímica preocupan a la dupla técnica, que apuesta a los dos partidos de local para salir del fondo.

Nuevo llamado de atención para la Gloria: no liga, no gana y se llena de urgencias

Instituto perdió por la mínima en su visita al Lobo Mendocino.

Las alarmas están encendidas en Alta Córdoba. La derrota por 1-0 ante Gimnasia de Mendoza no fue un tropezón más; profundiza la crisis futbolística de Instituto y eleva un cartel de aviso temprano pero real: cuidado con el promedio. La Gloria cosechó solo un punto de 12 posibles en el comienzo del Apertura y el margen de error se achica.

En cuatro partidos ya se intuye una tónica en el Albirrojo: no gana, pero además no liga. Ante el “Lobo”, se le abrió una oportunidad inmejorable con un penal a favor, pero Franco Jara se topó con Rigamonti. “Me tocó errar y darle una ventaja al rival, es parte del fútbol. No pude convertir y el equipo no logró afianzarse”, se sinceró el delantero.

Hasta el momento, la alegría le resulta esquiva al ciclo interino de Jiménez y Martelotto. Aquel empate agónico ante Lanús maquilló la realidad, pero en la tabla fría representa el único punto que tiene en el torneo, ubicándolo en la 14ª colocación y compartiendo el fondo con Newell’s.

Más allá de los números, la Gloria parece un equipo endeble. Le cuesta la generación y llega al arco rival más empujado por la vergüenza deportiva que por la fluidez del juego. La fragilidad defensiva y mental explican los desenlaces: cuando lo lastiman, le cuesta reaccionar. “Tenemos que estar fuertes de la cabeza para sacar esto adelante”, resumió Jara.

La dupla técnica no es ajena al diagnóstico. “Venimos mal y hay que mejorar. Hay un gran plantel y hay que trabajar para salir”, expresó “Miliki” Jiménez. Por su parte, Bruno Martelotto fue crudo en el análisis: reconoció que el equipo terminó tirando “centros desordenados” y admitió que el vestuario siente el impacto. “El grupo viene golpeado, hace dos semanas que estamos y eso afecta. De la única manera que se sale es ganando”, sentenció.

Ahora, el fixture le hace un guiño obligado: se vienen dos partidos en el Monumental, empezando este domingo, a las 22, ante Central Córdoba. Allí, ante su gente, Instituto deberá demostrar si tiene con qué transformar la crisis en reacción o si el llamado de atención se convierte en una urgencia mayor.

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