El Mundo Talleres destina sus esfuerzos a un trabajo doble comando. Por un lado, Carlos Tévez busca darle su impronta futbolística al primer equipo. Por otro lado, la dirigencia albiazul trabaja a contrarreloj para cerrar su primer refuerzo del mercado de pases.
La tarea de ambos es complicada y cuesta arriba. La temporada pasada, la “T” terminó sufriendo con un plantel al que se le hizo difícil responder en la cancha y tuvo en vilo a sus hinchas hasta las últimas fechas del torneo para ver su suerte en la tabla anual. Ahora el objetivo es claro: “Carlitos” quiere un plantel competitivo para elevar la vara en el Matador y volver a pensar en los puestos de arriba.
Lo cierto, es que desde la llegada de Bruno Barticciotto, quien retornó al club tras su paso por el fútbol mejicano, el Matador no ha oficializado ninguna incorporación. Siguen los contactos para sumar a Cesar Ibañez, lateral derecho de Huracán para competir en el puesto que el fin de semana pasado, en el amistoso frente a Tigre, ocupó Augusto Schott.
En cuanto a la mitad de la cancha, una de las principales preocupaciones del entrenador, la lupa sigue sobre Nicolás Tripichio, el volante con pasado en las selecciones juveniles de Argentina y con actualidad en San Lorenzo. El pase por el jugador estaría caído ya que el Ciclón rechazó el último ofrecimiento del club cordobés e incluso pensaría en una mejora contractual.
Ese es el panorama reinante en el club de Barrio Jardín. Mientras tanto, el plantel masculino continúa la preparación en Buenos Aires. Su próximo ensayo formal tendá lugar el fin de semana ante San Miguel.
