La consagración de Las Leonas frente a Países Bajos no solo significó un nuevo título para el hockey argentino. La victoria también provocó una fuerte repercusión en la prensa neerlandesa, que lamentó la derrota de su selección en la final disputada en Amstelveen, pero al mismo tiempo reconoció el nivel mostrado por el equipo dirigido por Fernando Ferrara.
Los principales medios del país europeo coincidieron en señalar que Argentina fue un rival extremadamente exigente y que logró imponerse en una definición marcada por la tensión, el coraje y la eficacia en los penales. Para la selección neerlandesa, además, el resultado significó el cierre de una extensa etapa de dominio internacional.
El canal público NOS tituló que el hockey femenino neerlandés había perdido la final del Mundial y sostuvo que Argentina había sido «demasiado fuerte» después de la tanda de penales. El medio remarcó que Países Bajos no pudo sostener el rendimiento habitual y que, pese al respaldo masivo del público local, la definición terminó inclinándose para el conjunto argentino.
En ese análisis también sobresalió la actuación de Cristina Cosentino, una de las grandes protagonistas de la jornada. La arquera fue determinante durante los shoot out al contener dos ejecuciones neerlandesas, mientras que Argentina aprovechó sus oportunidades para quedarse con el campeonato.
Una derrota que puso fin a una década de dominio
El diario De Gelderlander puso el foco en el impacto histórico del resultado. Bajo un título que describió al Mundial disputado en casa como una «decepción», el periódico señaló que la selección femenina de Países Bajos quedó por primera vez en diez años sin conquistar un título importante.
El medio recordó además que el conjunto neerlandés había atravesado el torneo con una trayectoria dominante y que Argentina terminó dando el golpe definitivo en la final. La caída significó, según el análisis publicado, el primer gran torneo sin título para las neerlandesas desde los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
La prensa también recordó la polémica semifinal ante Bélgica, en la que un gol del empate había sido invalidado mediante la intervención del video referee. Sin embargo, fue Argentina la que finalmente terminó con la posibilidad de que Países Bajos volviera a celebrar ante su público.
La final se definió después del empate
El partido tuvo todos los condimentos de una final. Países Bajos consiguió ponerse en ventaja sobre el cierre del segundo cuarto a través de Yibbi Jansen, pero Las Leonas no se desordenaron y comenzaron a ejercer una presión cada vez mayor sobre el arco rival.
Después de generar siete córners cortos, Argentina encontró el empate mediante una definición de Majo Granatto, tras un desvío que permitió establecer el 1-1. Durante los minutos finales, el conjunto de Ferrara mantuvo la iniciativa, aunque no consiguió marcar el segundo tanto antes de que terminara el tiempo reglamentario.
La definición se trasladó entonces a los shoot out. Allí apareció nuevamente la figura de Cosentino. Pien Sanders fue la primera en ejecutar para Países Bajos, pero su remate se fue desviado. Vicky Granatto respondió con precisión y puso a Argentina en ventaja.
Luego, Cosentino volvió a intervenir ante Felice Albers, mientras que Brisa Bruggesser amplió la diferencia argentina con una definición de gran jerarquía. Países Bajos consiguió descontar por intermedio de Marijn Veen, aunque la serie quedó nuevamente favorable a Las Leonas después de que un gol de Zoe Díaz fuera anulado por el video referee.
La definición quedó para el último intento neerlandés. Freeke Moes necesitaba convertir para mantener con vida a su equipo, pero Cosentino volvió a responder. La responsabilidad pasó entonces a Sofía Cairó, quien ejecutó el penal decisivo y selló la tercera consagración mundialista de la historia de Las Leonas.
Reconocimiento de la prensa neerlandesa
La reacción de los medios del país anfitrión reflejó la dimensión de la derrota. De Telegraaf consideró que el empate había sido justo y que había fortalecido la confianza argentina de cara a los penales. El periódico repasó los errores de las primeras ejecutantes neerlandesas y destacó la efectividad de las argentinas en los momentos determinantes.
Por su parte, de Volkskrant describió el resultado como el final de la hegemonía del seleccionado femenino neerlandés en el hockey mundial y sostuvo que Argentina había sido demasiado fuerte en la definición disputada en Amstelveen.
El portal NU también reflejó la sorpresa generada por la caída de las locales y planteó el interrogante sobre cómo un equipo considerado favorito podía quedarse sin la medalla de oro.
Una tercera estrella para Las Leonas
Con esta victoria, Argentina alcanzó su tercer título mundial, después de las consagraciones obtenidas en Perth 2002 y Rosario 2010. El equipo albiceleste llegó así a su séptima final mundialista y quedó como la segunda selección con más campeonatos en la historia de la competencia, solo por detrás de Países Bajos, que acumula nueve títulos.
Además, el triunfo modificó el historial de finales mundialistas entre ambos seleccionados. Argentina pasó a dominar los enfrentamientos decisivos por 3-2, luego de haber derrotado a las neerlandesas en Perth 2002, Rosario 2010 y ahora en Wavre-Amstelveen 2026. Países Bajos había ganado las definiciones de Mandelieu 1974 y 2022.
La nueva estrella representa así mucho más que un trofeo para el hockey argentino: es el regreso de Las Leonas a la cima mundial después de 16 años y, al mismo tiempo, un golpe histórico para una potencia que durante una década había convertido la conquista de títulos en una costumbre.
