Los Leones vencieron a Países Bajos y se quedaron con el bronce

La selección argentina se impuso por 2-1 ante el campeón olímpico y volvió a subirse al podio de una Copa del Mundo, 12 años después del tercer puesto conseguido en La Haya.

Los Leones vencieron a Países Bajos y se quedaron con el bronce

Los Leones celebraron el triunfo 2-1 sobre Países Bajos que les permitió conquistar la medalla de bronce en el Mundial de hockey sobre césped y volver al podio después de 12 años.

Los Leones cerraron su participación en el Mundial de hockey sobre césped con una actuación cargada de carácter y consiguieron una histórica medalla de bronce al derrotar por 2-1 a Países Bajos, el campeón olímpico y anfitrión. El triunfo tuvo un condimento especial: fue la primera victoria argentina frente al seleccionado neerlandés en una Copa del Mundo.

El equipo conducido por Lucas Rey no se dejó llevar por el golpe sufrido en las semifinales ante Alemania y salió a disputar el partido por el tercer puesto con la misma intensidad que había mostrado durante todo el certamen. La recompensa llegó sobre el final, cuando el capitán Matías Rey, a los 41 años y en su sexto Mundial, marcó el gol decisivo a falta de apenas 1 minuto y 50 segundos.

La conquista permitió que Argentina volviera a ocupar un lugar en el podio mundialista, algo que no conseguía desde La Haya 2014, cuando también había obtenido el tercer puesto. Aquel antecedente había marcado, además, el comienzo de una etapa dorada para el hockey masculino argentino, que dos años después alcanzaría la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Un partido de mucha intensidad

Desde el comienzo, Los Leones buscaron disputarle el control del juego a Países Bajos. La presión alta y una sólida organización defensiva fueron las principales herramientas del conjunto argentino, que tuvo en Matías Rey, Lucas Toscani y Bautista Capurro algunas de sus referencias para interpretar y cortar los avances del rival.

Los neerlandeses también generaron situaciones, principalmente a través de la experiencia de Thierry Brinkman y la habilidad de Floris Middendorp, pero encontraron enfrente una defensa argentina bien plantada. Tomás Santiago, bajo los tres palos, también respondió cuando fue necesario para mantener el arco en cero durante buena parte del encuentro.

En el segundo cuarto, Países Bajos dispuso de una oportunidad clara mediante un córner corto después de un error de Maico Casella, pero Argentina logró despejar el peligro. Poco después, el conjunto nacional respondió con una salida rápida que derivó en un córner corto, aunque la defensa local logró neutralizar el potente remate de Nicolás Della Torre.

El tercer período mantuvo el ritmo de ida y vuelta. Los Leones recuperaban la bocha, pero en varias oportunidades no lograban conservarla el tiempo suficiente para transformar esa recuperación en ataques sostenidos. Países Bajos comenzó a ganar terreno, aunque la concentración defensiva argentina evitó que ese dominio territorial se transformara en goles.

Domene apareció para poner el 1-0

Cuando el conjunto neerlandés parecía tener mayor control, Argentina encontró el espacio para golpear. Facundo Zárate asistió a Tomás Domene, quien resolvió con precisión y marcó el 1-0.

El tanto tuvo además un valor individual importante: Domene alcanzó las 10 conquistas en el torneo y quedó como máximo goleador de la Copa del Mundo.

Países Bajos no bajó los brazos y continuó buscando el empate. En el último cuarto, incluso, sufrió la tarjeta de Jorrit Croon, quien debió abandonar temporalmente el campo durante 10 minutos por un golpe sobre Thomas Habif.

Con un hombre menos, Los Leones tuvieron espacios para atacar y generaron una ocasión clara a través de Méndez Pin, cuyo desvío fue rechazado de manera espectacular por el arquero neerlandés.

Sin embargo, los locales reaccionaron y aprovecharon un córner corto para alcanzar la igualdad. Tras el remate de Janssen, Floris Middendorp apareció para desviar la bocha y establecer el 1-1. Países Bajos incluso consiguió marcar nuevamente por intermedio de Bijen, pero el gol fue anulado por una acción considerada peligrosa.

Matías Rey, el capitán que selló la victoria

Cuando el partido parecía encaminarse hacia una definición todavía más dramática, Los Leones volvieron a encontrar a Domene. El delantero recibió nuevamente la asistencia de Zárate y provocó un segundo córner corto para Argentina.

La oportunidad fue aprovechada por el capitán. Matías Rey tomó un rebote y sacó un potente remate que se transformó en el 2-1, cuando quedaban apenas 1 minuto y 50 segundos para el final.

El festejo argentino fue inmediato, aunque todavía quedaba mucho por sufrir. Países Bajos retiró a su arquero para intentar conseguir el empate y dispuso de varias oportunidades sobre el cierre.

Apenas cuatro segundos antes de la chicharra final, los locales obtuvieron un córner corto y solicitaron la revisión de la jugada, pero el reclamo no prosperó. Después llegaron otras situaciones a través de nuevos córners, generados por infracciones vinculadas a contactos con los pies.

La defensa argentina, sin embargo, resistió hasta el último instante. Con concentración, esfuerzo y una enorme entrega colectiva, Los Leones consiguieron sostener el 2-1 y aseguraron una nueva medalla mundialista.

El bronce conseguido en Países Bajos representa así mucho más que un tercer puesto: significa el regreso del hockey masculino argentino al podio de una Copa del Mundo y confirma la vigencia de una selección que, pese al golpe de las semifinales, volvió a demostrar su capacidad para competir hasta el final.

Las Leonas hicieron historia y la prensa neerlandesa reconoció la superioridad argentina

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