Tadej Pogacar alcanzó el olimpo en París: ganó su quinto Tour de Francia e hizo historia

A los 27 años, el extraordinario pedalista esloveno dominó la competencia de punta a punta e igualó un registro legendario. En la última etapa, Mathieu van der Poel se impuso en el sprint en los Campos Elíseos.

Tadej Pogacar alcanzó el olimpo en París: ganó su quinto Tour de Francia e hizo historia

Pogacar celebra su quinto título cruzando la meta en los Campos Elíseos.

Tadej Pogacar es el dueño indiscutido del ciclismo internacional de ruta. A sus 27 años, el esloveno sigue imparable y con sed de gloria. Este domingo se consagró campeón de una nueva edición del Tour de Francia y se quedó con su quinto maillot amarillo. Un registro que lo ubica en el podio histórico de los máximos ganadores de la competencia.

Con esta brillante consagración por las calles parisinas, el fenomenal corredor igualó la marca de cinco victorias que ostentan glorias del ciclismo como Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain. Su abrumador dominio se reflejó en la clasificación general, donde terminó en lo más alto del podio acompañado por el belga Remco Evenepoel, quien quedó a 6 minutos y 26 segundos, y por su compañero de equipo, el mexicano Isaac del Toro, que finalizó a 9m42s. Justamente, el pedalista de 22 años redondeó una actuación memorable en su primer año, asegurándose además la clasificación de los jóvenes para vestir de blanco.

Luego de cruzar la meta y abrazar semejante hazaña deportiva, “Pogi” no ocultó su inmensa alegría. “Es una victoria muy especial, ahora veo mi nombre junto al de las grandes leyendas del Tour, algo que no puedo creer todavía”, expresó emocionado.

En ese sentido, Pogacar agregó cuál es su principal motor a la hora de competir al más alto nivel: “Para ganar, lo más importante es disfrutar de lo que haces y compartirlo con la gente que te rodea”. Tras el intenso esfuerzo, reconoció que por el momento solo piensa en descansar antes de definir su calendario, dejando en suspenso una posible participación en la Vuelta a España.

El cierre de la mítica prueba por etapas entregó un desenlace de película. La etapa 21, que culminó en los imponentes Campos Elíseos tras 89 kilómetros frenéticos, quedó en manos de Mathieu van der Poel. El neerlandés festejó luego de un intenso mano a mano con el propio Pogacar en la subida a Montmartre, un duelo que levantó al público. En los metros finales, el especialista en clásicas apeló a toda su potencia para resistir la persecución de los velocistas y cruzar la línea de sentencia por delante del belga Jasper Philipsen y del danés Mads Pedersen, quien se adjudicó la clasificación por puntos.

Tras la victoria, el neerlandés confesó que había soñado con este momento durante un año entero: “Esta forma de ganar ha sido digna de un sueño. Ya pensaba en ganar aquí el año pasado, cuando caí enfermo y al final acabé viendo la etapa por televisión. Ha sido durísimo pelear mano a mano con el mejor ciclista del mundo”.

En cuanto a la participación sudamericana, todos los aplausos se los llevó el ecuatoriano Richard Carapaz. “La locomotora del Carchi” completó una carrera de ensueño al finalizar dentro del top diez, ubicándose en la octava posición de la general. Pero su mayor recompensa llegó en las cumbres alpinas, ya que se coronó como el indiscutido rey de la montaña, enfundándose la codiciada malla de lunares. A lo largo de la competencia, ratificó su jerarquía internacional adjudicándose dos victorias de etapa corriendo en solitario, lo que le valió también el reconocimiento como el ciclista más combativo de todo el certamen.

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