Alejandro Davidovich Fokina se consagró campeón del Masters 1000 de Shanghái tras vencer este domingo a su compatriota Rafael Jódar por 1-6, 7-6 (5) y 6-4. El tenista de 27 años revirtió un partido que había arrancado cuesta arriba y, luego de casi dos horas y media de juego en la cancha central, logró el resultado más importante de su carrera. El triunfo significó, además, el primer título para un español en el cemento del certamen chino.
La definición comenzó con un dominio total por parte del joven de 20 años, quien con un tenis agresivo y efectividad al saque se llevó el primer parcial con un contundente 6-1 en poco tiempo. Sin embargo, el malagueño ajustó sus devoluciones en el segundo set y logró emparejar el desarrollo. La paridad se estiró hasta el tiebreak, donde Davidovich hizo pesar su mayor temple para imponerse por 7-5 y forzar el capítulo definitivo. En la última manga, aprovechó el desgaste físico de su rival –que debió ser asistido por el kinesiólogo–, quebró en un momento clave para ponerse 4-2 y administró la ventaja hasta cerrar la historia.
El éxito en la gira asiática confirma el gran momento del andaluz y su rotundo cambio de mentalidad. Tras perder las primeras cinco finales de su trayectoria en el circuito ATP y atravesar constantes altibajos anímicos, este año logró atravesar esa barrera. Primero festejó sobre el césped de Mallorca, luego en el torneo de Chengdu y ahora tocó el cielo con las manos en Shanghái. Esta consagración lo impulsará el próximo lunes hasta el puesto 13 del ranking mundial, la mejor ubicación de su vida profesional.
El fin de una racha adversa
El título tiene un peso histórico doble para el tenis español. Hasta esta edición, el certamen de Shanghái era el único Masters 1000 que no figuraba en las vitrinas de ese país. Figuras de la talla de Rafael Nadal, David Ferrer y Roberto Bautista Agut habían alcanzado la final en años anteriores, pero siempre se quedaron con las manos vacías. Como premio extra a su hazaña, la organización del torneo le construirá a Davidovich una curiosa estatua con el cuerpo de un tradicional “Guerrero de Terracota” y su rostro.
El premio consuelo para Jódar
Pese a la derrota, la campaña del subcampeón en el torneo confirma su irrupción definitiva en la élite. El madrileño arrancó la temporada fuera de los 150 mejores del mundo y se marcha de China a un paso de ingresar al codiciado top ten. Además, quedó muy bien perfilado para conseguir un lugar en el ATP Finals de Turín, favorecido por la baja confirmada del italiano Jannik Sinner para el resto de la temporada.
