Organizaciones sindicales y agrupaciones sociales se movilizaron ayer hacia el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación para reclamar medidas que ayuden atenuar el impacto que la crisis económica tiene en las familias. Mientras realizaban la protesta, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires los reprimió, en el marco de un “desmedido operativo policial”, advirtieron desde la Central de Trabajadores Autónoma (CTA-A).
Según el secretario general de la central obrera, Ricardo Peidro, la movilización se convocó “para terminar con el hambre en la Argentina”, en contra la “infantilización de la pobreza que abarca al 50% de nuestros niños y niñas” y contra las “políticas de hambre” del presidente Mauricio Macri. “Los comedores y los merenderos nos reunimos porque la crisis nos afecta cada vez más, hay listas de espera y las familias comen una vez por día. Queremos trabajo y un refuerzo alimentario”, explicó a su turno el secretario general de CTA-A Capital, Pablo Spataro.
Según el último informe del jefe de Gabinete, Marcos Peña, la cantidad de niños y niñas que asisten a comedores escolares aumentó 71% entre 2016 y 2018. Las cifras pertenecen a la cartera que conduce la ministra Carolina Stanley y evidencian la frágil situación en la que se encuentran una gran porción de argentinos. De acuerdo a los datos del Ministerio, en 2016 asistieron 1.623.864 niños y niñas a comedores escolares. El año pasado, en tanto, fueron 2.777.056.
Según datos oficiales, el Gobierno pasó de financiar 11.144 comedores escolares a 19.036 en el mismo período. Cabe remarcar que el aumento de los asistentes a comedores comunitarios fue menor (pero considerable). Pasaron de ser 202.818 personas en el primer año de la administración de Cambiemos a 203.091 en 2018.
El desagregado permite concluir que el salto más grande se dio en la provincia de Buenos Aires. Los 687 merenderos del primer año de su gestión se transformaron en 842 el año pasado. Además, en ese período, se sumaron 55 comedores a los 437 que eran originalmente.
La Fenat denunció represión en el Ministerio
La Federación Nacional Territorial (Fenat) se movilizó ayer en todo el país para denunciar que “el hambre es un crimen” y para reclamar “políticas sociales y económicas que permitan tener trabajos y vidas dignas”. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la columna manifestantes llegó a Desarrollo Social donde fueron reprimidos con gases lacrimógenos. “El hambre tiene que ser denunciado, por eso salimos a la calle porque queremos construir un piso de dignidad para nuestros trabajadores y nuestras trabajadoras”, aseguró el titular de la Fenat, Omar Giuliani.
