El ex director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, advirtió ayer que hay “una probabilidad muy baja de que se implemente con éxito” el programa que el organismo de crédito aprobó para la Argentina y anticipó que sus beneficios “van a estar en la cuerda floja cada trimestre”.
Con estas ideas, Werner explicó el inusual informe de la línea técnica del FMI al Directorio del organismo, apenas aprobado el programa, en el que deja en claro las dificultades que tiene el entendimiento con Argentina en el contexto político interno y por los cambios en las condiciones globales de la economía a partir de la invasión de Rusia a Ucrania.
“Es buena noticia que el board haya aprobado este acuerdo, pero ya en el anuncio de aprobación advierte sobre factores de incertidumbre”, aseguró el ex funcionario, quien analizó que “es un programa poco ambicioso y con una probabilidad de implementación con éxito muy baja. Eso destaca el FMI”.
Al respecto, Werner explicó que la probabilidad de fracaso del programa no tiene que ver con las exigencias de reformas que tiene por delante sino porque “el compromiso político del Gobierno con el programa es muy bajo”.
“El Gobierno no se ha manifestado claramente en la necesidad de implementar las medidas establecidas ante la sociedad y en segundo lugar por la fragmentación de la coalición de gobierno que limita la capacidad de implementar políticas públicas”, añadió.
Por esa razón, estimó que “los beneficios del programa, que son básicamente el refinanciamiento y evitar que Argentina esté en default con la comunidad internacional, van a estar en la cuerda floja cada trimestre, cada vez que se hagan las revisiones” periódicas de los técnicos del organismo.
