Tras varios meses de negociación, Argentina y Estados Unidos firmaron este jueves un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco, un paso clave en la estrategia de inserción internacional impulsada por el gobierno de Javier Milei, presidente de la Nación. El entendimiento busca facilitar el intercambio bilateral, reducir barreras comerciales y fomentar la llegada de capitales a sectores estratégicos de la economía local.
La firma se concretó en Washington y fue confirmada por el canciller Pablo Quirno, quien destacó el alcance político y económico del acuerdo. “Acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos”, expresó el funcionario tras el encuentro con autoridades norteamericanas, entre ellas el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
El acuerdo ratifica el alineamiento entre el gobierno argentino y la administración de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y se apoya en el marco anunciado el 13 de noviembre pasado, cuando ambos países habían definido lineamientos generales sin detallar compromisos específicos.
Un marco para ampliar el comercio y las inversiones
Desde la Cancillería argentina señalaron que el convenio establece reglas claras y previsibles para el comercio de bienes y servicios, con el objetivo de promover el desarrollo sostenido y fortalecer la relación bilateral. El entendimiento será remitido al Congreso de la Nación para su tratamiento, conforme a lo previsto por la Constitución Nacional.
De acuerdo con información oficial, Estados Unidos eliminará aranceles para 1.675 productos argentinos, lo que permitiría recuperar exportaciones por US$ 1.013 millones en una amplia gama de sectores. En paralelo, Argentina se comprometió a reducir o eliminar aranceles en más de 200 posiciones, principalmente vinculadas a bienes de capital e insumos productivos.
Los principales ejes del acuerdo
Entre los puntos centrales del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco se destacan:
-
Reducción de aranceles y barreras no arancelarias, con acceso preferencial para productos industriales, tecnológicos y agropecuarios.
-
Sector agropecuario: ampliación del cupo de exportación de carne vacuna argentina a Estados Unidos hasta 100.000 toneladas, con un impacto estimado de US$ 800 millones adicionales en ventas externas.
-
Minería y energía: impulso a inversiones en recursos naturales y minerales críticos, con apoyo financiero de organismos estadounidenses como el Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (EXIM Bank) y la Corporación Financiera de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (DFC).
-
Comercio digital: reconocimiento de Estados Unidos como jurisdicción adecuada para la transferencia de datos y compromiso de no discriminar servicios digitales.
-
Propiedad intelectual y trabajo: refuerzo en la protección de patentes, control de falsificaciones y prohibición de importaciones producidas con trabajo forzoso.
Señal política y económica
Desde la Casa Rosada subrayaron que el acuerdo “consolida una relación estratégica basada en la apertura económica y la complementariedad comercial” y lo definieron como un pilar para la integración de la Argentina en las principales cadenas globales de valor.
En esa línea, el Gobierno considera que el entendimiento con Estados Unidos se complementa con otros frentes de negociación internacional, como los acuerdos del Mercado Común del Sur (Mercosur) con la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), con el objetivo de diversificar exportaciones, atraer inversiones productivas y reforzar la previsibilidad macroeconómica.
Argentina y Estados Unidos firmaron un marco para impulsar minerales críticos
