Argentina registra la segunda mayor caída industrial del mundo

El sector manufacturero acumuló una contracción del 7,9% en dos años, con la pérdida de 72.955 empleos y una utilización de capacidad instalada en mínimos históricos.

Industria

El informe mide el período 2024-2025 y alerta por un proceso de desindustrialización.

La industria argentina cerró el bienio 2024-2025 con una fuerte contracción que la ubicó como la segunda peor caída industrial del mundo entre 56 países relevados por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), solo por detrás de Hungría.

Según el Informe Sectorial N° 41 de la consultora Audemus, el sector acumuló una retracción promedio del 7,9% respecto a 2023, con impacto directo en el tejido empresarial y el empleo formal.

Cierre de empresas y caída del empleo

El estudio detalla que 2.436 empresas manufactureras dejaron de aportar al sistema de seguridad social, lo que equivale a la desaparición del 5% del total de firmas industriales.

En paralelo, el sector perdió 72.955 puestos de trabajo registrados entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, lo que representa una reducción del 6% del empleo industrial.

El informe señala que la contracción no responde a un proceso de eficiencia productiva, sino a una combinación de caída del consumo interno, encarecimiento de costos en dólares y menor inversión en maquinaria e insumos.

Capacidad instalada en niveles críticos

La utilización de la capacidad instalada industrial se ubicó en un promedio del 57,9% en 2025, el nivel más bajo de la última década excluyendo el año de la pandemia por COVID-19.

Ramas como metalmecánica, textil y producción de bienes intermedios registraron fuertes retrocesos. En sectores como tabaco, químicos y caucho y plástico, los niveles operativos fueron incluso inferiores a los de 2020.

Crisis de inversión y menor producción

El documento advierte que la caída reciente de las importaciones responde principalmente al descenso en la compra de bienes de capital e insumos productivos, lo que refleja una contracción de la inversión y de la capacidad de expansión industrial.

Además, la dinámica del empleo privado mostró una baja de casi 17.900 puestos en un solo mes y una pérdida acumulada superior a 80.000 empleos totales en el último año calendario, incluyendo el ajuste en la Administración Pública Nacional, que redujo más de 64.600 posiciones.

Sectores que resistieron

Los únicos segmentos que lograron estabilidad o recuperación fueron aquellos vinculados a la exportación de commodities, como la molienda de cereales y oleaginosas, y la industria farmacéutica, cuyo comportamiento estuvo sostenido por una demanda más inelástica y mercados externos activos.

El informe concluye que la pérdida de capital humano calificado y el cierre de capacidades productivas complejas podrían dificultar una eventual recuperación del entramado industrial sin políticas de incentivo y estabilidad macroeconómica sostenida.

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